En ocasiones, las personas usamos una lógica muy rara y personal para afrontar ciertos problemas del día a día. Las soluciones que encontramos suelen ser realmente peculiares y curiosas, pero lo más curioso de todo es que, en realidad, compartimos esas experiencias con muchos otros seres humanos.

De eso podemos sacar una conclusión: da igual las mierdas qué tengas en la cabeza, Todos somos iguales. A no ser que tengan que ver con cometer cualquier tipo de crimen, entonces eres un tarado.

A continuación, os mostraremos unas imágenes un tanto raras, pero con las que seguro que os sentiréis identificados.

La manta-almohada

Muchos hemos dormido en el sofá de un amigo y, ante la falta de una manta cerca, hemos optado por usar una almohada para arroparnos.

¿Necesitará alguna bolsa señor?

Vamos al supermercado a comprar solo un par de cosas, pero terminamos cagándonos en todo por no haber traído el carro y volemos a casa de esta guisa poniendo nuestras manos al límite de ser cortadas por una bolsa de plástico.

Be water my friend

A menudo cuando limpiamos el coche salen toda clase de cosas, pero sin duda hay un denominador común en la mayoría de vehículos: a la que nos ponemos a hacer limpieza surgen 10.000 botellas de gua de la nada.

Cuando te olvidas el móvil

Esta bonita costumbre de leer informaciones de producto cuando vamos al lavabo se está perdiendo por culpa de los móviles. Sin embargo, cuando nos lo dejamos en otro sitio y no lo tenemos con nosotros tenemos que recurrir de nuevo a este clásico.

Máxima concentración

Cuando hay lluvia o buscamos aparcamiento bajamos la música para ver mejor, este es el equivalente a quitarse las gafas para escuchar mejor lo que te están diciendo.

Buenos días

Con lo fácil que es levantarse a la primera. Pero no. Muchos preferimos convertir nuestra última media hora en la cama en una especia de tortura.

El lugar más calentito de la casa

Más calentito que el infierno, el lugar perfecto donde ir cuando tienes una temporada fría.



La cuenta atrás

Por algún motivo el ruido de los microondas es como el de una bubucela, por eso todos corremos a toda hóstia para evitar que suene y pararlo en el último segundo.

A vosotros ¿Os suceden estas cosas? ¿Coincidís con todas? Dejádnoslo en los comentarios.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Difundir

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