Por lo general, tendemos a pensar que las películas están perfectamente escritas, dirigidas e interpretadas… pero esto no siempre es así. No nos referimos a un tema de calidad, sino a un tema de planificación. En muchas ocasiones, como veréis a continuación, hasta las películas con más presupuesto tienen lugar para la improvisación, pero la gracia es saber hacerlo. Ahora lo veréis.

1Passengers

Este es uno de esos momentos románticos empalagosos tan típicos de este tipo de películas… que, en esta cinta, tiene una variante de lo más divertida (y por accidente). Jennifer Lawrence y Chris Pratt, después de caminar por el espacio, se disponían a besarse cuando se tropezaron con sus trajes y se echaron unas risas.

2Spider-Man 2

En la segunda tanda de pelis del héroe de las telarañas, en una escena, Peter deja a Gwen ‘atada’ a un coche para, inmediatamente después, salir pitando. Emma Stone, en ese momento, le gritó a Spidey por su nombre de pila y, viendo su error, se tapó la boca de golpe. La escena se quedó en el montaje final.

3Blade Runner

El personaje de Daryl Hannah, en esta escena, se deja consumir por un ataque de pánico. En un momento determinado, resbala y rompe la ventana de la furgoneta que tiene detrás con el codo. Esto no estaba planeado y, a pesar de que se dejó en el corte final, ella tuvo que se trasladada a un hospital con el codo roto.

4El señor de los anillos: Las dos torres

Aquí vamos por partida doble:



En esta escena, Éowyn mira a lo lejos y, de repente, una de las banderas se cae de su poste y levanta el vuelo. Esto no estaba planeado pero, como metáfora, encajaba perfectamente, por lo que se dejó para el montaje final.

En esta escena, Viggo Mortensen tenía que patear un casco de orco… pero le dio tan fuerte que se rompió un dedo del pie. El grito que profiere en ese momento es el propio de fracturarse un hueso. Así se quedó para el montaje final.



5Tienes un email

En esta película, en la escena en la que Joe sale de la librería con los globos y el pez dorado, uno de los globos se atasca en la puerta. En una genial demostración de improvisación, Tom Hanks dice: ‘¡Menos mal que no ha sido el pez!». Le gustó tanto al director que lo dejó hasta el final.

6Cómo ser John Malkovich



Lo de tirarle una lata a John Malkovich no estaba en el guion, pero uno de los extra bebió demasiado y se equivocó con lo que tenía que hacer. La reacción fue tan buena que Spike Jonze, el director de la cinta, decidió dejarla así.

7Guardianes de la Galaxia

Chris Pratt ya es un clásico en este tipo de cosas. Dejó caer sin querer el orbe con la Gema del Infinito. Improvisó tan bien que decidieron dejar el corte para el montaje final.

8Señora Doubtfire



Justo después de que Robin Williams se coma un pastel con la cara, un trozo de crema cae en la taza que tenía justo debajo. Esto no estaba en el guion, pero el bueno de Robin improvisó la ya mítica línea de diálogo de: “Ah, ahí tienes, ahora tienes tu crema y tu azúcar”; maravilloso.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas escenas improvisadas? ¿Ya las conocíais? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Difundir.