Lo que parecía un ‘pequeño problema’, acabó por convertirse en un infierno para esta pareja. Todo comenzó a mediados del 2010, hará casi una década. Kristine Barnett y, su ahora exmarido, Michael Barnett, tomaron la (peor) decisión de su vida: adoptar a una niña. Natalia Grace era una niña ucraniana de 6 años que, al parecer, tenía un trastorno de crecimiento ósea conocido científicamente como displasia espondiloepimetafisaria.

Hasta aquí, todo era más o menos normal. Se podía decir que el acto de los padres era de una inmensa generosidad. Pero lo se podían esperar es que, en realidad, esa ‘niña’ no lo fuese tanto: tenía 19 años en el momento que llegó a su nuevo hogar; era una mujer adulta haciéndose pasar por una infante.

Al principio todo iba de perlas. Ella se comportaba, en general, como una niña normal. El problema llegó cuando, pasado un tiempo, empezó a comportarse de forma extraña. No solo eran detalles sin importancia, llegó a intentar matar a sus padres adoptivos.

En una entrevista para el diario británico Daily Mail, la madre declaró que Natalia intentó acabar con su vida de diversas formas: empujándola contra una cerca eléctrica, intentando envenenarle el café con lejía y llegando a amenazarla con apuñalarle. Según ella misma declaró aterrorizada: «Quería matarnos».

Viendo que había algo extraño en todo esto (por Dios, que alguien los contrate como detectives privados), decidieron llevar a Natalia a un centro de salud mental con la sincera intención de ayudarla. Una vez ahí, los expertos le dijeron que la edad que figuraba en la partida de nacimiento de su hija era ‘muy inexacta’.

Los expertos determinaron que, tras evaluar los dientes y el desarrollo sexual de la presunta ‘niña’, esta tenía, como mínimo, más de 18 años de edad en el momento del análisis.

Esta noticia cayó en los padres como un jarro de agua fría. Aún así, se quedaron con ella hasta el año 2013 y, tras confirmar de forma definitiva que la joven había nacido en los 90, decidieron abandonarla: «Hacía dibujos mediante los que mostraba que quería matar a miembros de la familia. Quería enrollarnos en una manta y enterrarnos en un patio», explicaba la madre al Daily Mail.



A medida que aumentaban estos episodios, la pareja empezó a no poder dormir tranquila por las noches, temiendo por su vida y la de sus otros hijos: «No podíamos irnos a dormir y hasta escondimos todos los objetos afilados».

La familia, finalmente, decidió dejarla a ella en Lafayette, Estados Unidos, y mudarse a Canadá. Pero, al parecer, todavía quedaban más capítulos de esta extraña y terrorífica historia.

Tras pasar meses sin saber nada de ella, la pareja fue detenida por las autoridades acusada de haber ‘abandonado a una menor’… pero es que claro, las pruebas científicas de las que ellos disponían decían una cosa muy diferente.

Y es que Natalia se encargó de llevar a cabo esta venganza legal. En 2014, la niña denunció a sus padres adoptivos pro ‘abandonarlas cuando tan solo tenía 11 años de edad’. Se apoyó en las pruebas de un ‘experto’ quien afirmaba que la niña solo tenía 8 años al ser adoptada. Estas pruebas chocaban frontalmente con las que tenía la familia Barnett.

Si pensáis que esta historia podría dar para una película, ya vais tarde: en 2009, Jaume Collet-Serra, uno de nuestros mejores directores, llevó a la gran pantalla la película de ‘La Huérfana’… y es que, las similitudes entre las dos historias no podrían ser más escalofriantes.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Cadena SER.