Hoy os traemos una de esas citas de First Dates que solo se puede calificar de ‘imperdibles’.

En un lado de la mesa teníamos al inolvidable (aunque no precisamente por buenos motivos) Gabriel, un joven electricista de 20 años que afirmaba tener una vida de lo más prolífera: «mi vida es la puta hostia», afirmaba el madrileño. «Desde que me levanto hasta que me acuesto».

Cuando Gabriel tuvo que explicarle al bueno de Sobera su pasado sentimental, la cosa ya empezó a dar señales de que se iba a liar bastante. Ambos entraron en un bucle incompresible fruto de que Gabriel no se aclaraba respecto a su última relación: ¿Quién había dejado a quién? ¿A él lo dejaron por un chico con el que la chica ya llevaba 4 años? Si vosotros lo entendéis, dejádnoslo en los comentarios.

Pero es que, además de todo esto, Gabriel es un compositor de música: «compongo dembow y reggaeton, pero antes hacía rap». Como era lógico, Carlos le pidió que se cantase alguna canción propia… y lo hizo, pero a medias: «espera, me he rayado tío», interrumpió en medio de su actuación.

Cuando llegó su cita, la cosa se acabó de torcer por completo.

Marta era una joven estudiante de 19 años que empezaba el programa resaltando lo mucho que había conseguido quererse: «hubo un tiempo en el que no me quería mucho a mí misma. Hoy en día tengo la autoestima más alta», confesaba. ¿Cuál fue la reacción de Gabriel? Una cara de asco impresionante: «parece la típica choni que se intenta arreglar para impresionar».

Y es que él se mostró muy esquivo desde el principio: «no me ha gustado nada». A todas las preguntas que ella le hacía, Gabriel respondía de la forma más seca y breve posible. Ella, con un temple envidiable, insistía en mantener la conversación a pesar ‘del mal tiempo’.



«¿Qué voy a hablar con ella, si me parece que habla tonterías? No sería una persona con la que hablara más», explicaba Gabriel en el confesionario. Pero es que, a medida que ella conseguía sacarle un poco las palabras, se iba poniendo en relieve que ambos eran completamente incompatibles. El punto clave fue cuando él confesó ser ‘muy celoso’ y ella ser ‘intolerante con los celos’.

En el tema de las relaciones sexuales tampoco coincidieron en absoluto y es que, aquí la cosa ya se desmadró.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta cita? ¿Pensáis que Gabriel ha estado acertado con sus comentarios o que, por el contrario, se ha pasado varios pueblos? Dejádnoslo en los comentarios.

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Fuente: 20 minutos.