Las fotografías son un arma de doble filo, y aunque ahora nos lo tomamos todo un poco a la ligera y sacamos tranquilamente 50 fotos por cada selfie que subimos, no hace muchos años, cada imagen se pasaba al papel y se guardaba, creando así el arma definitiva de muchos padres y abuelos para atacar a las vergüenzas de los más jóvenes de la casa.

Esto es, al menos, el clásico de los clásicos, y hoy, como si fuésemos los yayos de turno, vamos a sacar del baúl un par de fotos antiguas que os demostrarán cómo han cambiado los tiempos…

«Tenía una mirada angelical»

«Mi madre aprovechó la visita de mi novio para enseñarle mis fotos de cuando era niña; cuando vi que le había mostrado esta, se empezaron a reír porque había vuelto a poner la misma cara».

Por lo visto, fue un peinado a la moda

A ver si esto os hace entender lo pasajeras que son.

No, no era un rey mago

Solo un chico muy fan de Dragones y Mazmorras.

En realidad tiene un hermano

Adivina dónde lo escondía.

El artista

Se le ve cara de confiado y talentoso. Y por cierto, ya ahí los cuellos vueltos eran cosa de creativos.

La cara lo dice todo

Algo así como: «Cómo te vas a arrepentir de esta foto, chaval…».

Mickey… ¿eres tú?

Este niño era demasiado parecido al personaje de Mickey en «La banda del patio». ¿Estaría inspirado en él?

Un estilo sin igual…

¿Cuántas veces le habrán enseñado a este pobre hombre la prueba definitiva de su mal gusto? A nosotros nos da penica solo de imaginárnoslo.




Esperamos que fuera a propósito

Ha quedado algo así como una versión versión cutre de Harley Quinn.

Y aquí tenemos otra

Pero de esta ya no sabemos ni qué decir. Tenemos demasiadas preguntas, y muy pocas respuestas.

¿Qué te ha parecido la galería? ¿Tú también tienes alguna foto de la que te arrepientas? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuente: Difundir