Seguro que alguna vez has conocido (si no eres) a una mujer que ha tenido hijos, y a la que prácticamente todo el mundo se ha dedicado a decirle que ahora está más guapa.

Pues bien, no es un decir, ni una frase de ánimo, de hecho, el cuerpo de una mujer puede cambiar muchísimo por la maternidad.

Vaida Razmislavičė es una más que conocida fotógrafa, procedente de Lituania. Ella, motivada por el tema de la maternidad, luego de tener a su primogénito, se decidió a empezar este proyecto: “Convertirse en madre”.

La idea principal era hablar de la maternidad desde un punto de vista diferente, simplemente, el mostrar en sus fotografías los que a la vista son los cambios sutiles que tienen lugar en el físico de las mujeres luego de haber dado a luz.

La fotógrafa, que no ha dejado de ganar popularidad desde que comenzó su proyecto, ha dado ya unas palabras para algunos de sus entrevistadores de los periódicos locales:

“Quise simplificar el proyecto, tal como si estuviese tomando una foto de pasaporte, quitando las tipicas distracciones de las fotos de embarazadas como puede ser la barriga, y enfocandonos únicamente en los sutiles cambios en sus rostros, especialmente nos fijamos en los ojos”.

A la izquierda están las fotos previas a dar a luz, y a la derecha luego de dar a luz. Echa un vistazo a este trabajo. ¿Serás capaz de ver el cambio?

A parte del corte de pelo.

Sí, esta madre volvió con algún kilo más, pero eso no es de lo que habla el proyecto, así que quizás no era el mejor ejemplo con el que empezar.

No obstante, a parte de esto, si te fijas en la mirada, es posible que entiendas a qué nos referimos.

Un aire distinto.

Es como cuando en esas pelis de aliens un extraterrestre se disfraza de un humano. sí, se ve real, pero tienen algo extraño. La artista, por su parte, intentaba por todos los medios que las imágenes finales fuesen lo más parecidas entre si.

Algo más que el flequillo.

Que sí, que sabemos que la diferencia entre tener flequillo o no, cambia mucho la cara, pero en este caso no es así, todo es obra de la maternidad.

Un algo especial.
La cuestión es que en la mayoría de los casos, en todas hay un efecto que se cree común: los rasgos se vuelven más amables.

Madres.

Porque sí, tu madre te puede poner todas las malas caras que pueda, pero siempre estará ahí que la primera cara que le pones cuando te toma en brazos es una amplia sonrisa.

El experimento.

Con todo esto, la artista pretendía contar un poco desde dentro, lo realmente diferente que se siente una, y como es más que una sensación. Cada mujer se convierte en una mujer nueva en estos procesos.

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Fuente: Difundir