Una de las pocas cosas con las que nos hemos conseguido concienciar de una vez por todas, es que los objetos que compramos pueden tener una segunda vida útil después de que nosotros los dejemos de usar.

Y sí, en parte puede ser que esto haya salido de la necesidad de rascarle unos pocos euros a todo lo que se pueda, pero no deja de ser algo beneficioso para el medioambiente.

De esta manera, aplicaciones y páginas como Wallapop nos ayudan tanto a reutilizar las cosas viejas, como a ahorrarnos un dinerillo por comprar y vender objetos de segunda mano, sin la necesidad de intermediarios.

Lo que nadie puede negar es que claro, al contactar directamente con los posibles compradores, uno se encuentra de todo, y eso por no hablar de quienes utilizan de forma incorrecta dicha aplicación, claro.

Y es que ya es un clásico que en Wallapop hay y pasa de todo, no es que nosotros hayamos descubierto ahora la pólvora, precisamente.

De hecho, sin ir más lejos, hay un gran número de cuentas de Twitter dedicadas exclusivamente a comentar y compartir «jugadas magistrales» de conversaciones de estas páginas y aplicaciones. Porque sí, hay mucho loco suelto, y eso nos encanta para estas cosas.

En la ocasión que os vamos a contar hoy, todo empieza por una batidora de 25 euros. Sí, así de simple. ¿No parece increíble? Pero es que así es como funcionan las cosas por aquí.

La cuestión es que una persona interesada y un tanto peculiar se pone en contacto con el vendedor, de una forma amistosa… pero quizá demasiado.

“Me gustaría comprarla de verdad”

luego de esto, se ve que la paciencia no es una de las virtudes de esta persona, puesto que antes de obtener ninguna respuesta del vendedor, se había dedicado a enviar insistentes y confusas parrafadas en las que llegaba incluso a preguntarse y responderse a si misma.

Pero a la hora de la verdad, la respuesta del vendedor fue algo que nos ha ocurrido a todos alguna vez: ya tenía otro comprador para la batidora.

La respuesta de nuestro emocionado comprador no se hizo esperar, ni tampoco decepcionó a nadie, por lo que nos ha concedido la historia y la galería de Twitter de la semana, todo de la mano de la twittera @dejameelmechero, que nos ha encantado por completo.

Y es que si os preguntáis cómo puede darle a alguien tan fácilmente un sirocazo de estos, nosotros os damos un consejo: nunca os fiéis de la gente que abusa de los puntos suspensivos… ni de los emojis.

¿Has comprado alguna vez algo de segunda mano? ¿Cuál ha sido tu experiencia más loca en una página o app de este tipo? Cuéntanos tu opinión y experiencia en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuente: Huffingtonpost