Que sí, que ya os lo hemos dicho unas cuántas veces, y es que hay que revisar muy bien las fotos que se envían por Whatsapp o se suben a las redes sociales, y no importa lo pesados que nos pongamos, porque siempre va a haber gente que la sigue liando con estas cosas…

Pero si hay una forma de cagarla estrepitosamente en esto de mandar fotografías descuidadas, es cuando lo haces a los mejores detectives del mundo, esos a quienes no se la vas a colar en la vida, y que quieren saberlo todo de ti en todo momento: no, no hablamos de tus stalkers, sino del clásico de los clásicos, sí: tus padres.

Y es que no importa lo pequeño que sea el detalle, lo escondido que esté o lo bien que lo hayas disimulado con el resto del entorno, tus padres se las saben todas, entre otras cosas porque han tenido tiempo de sobra para hacer más gamberradas que tú.

Pero algunos necios insisten en subestimar la capacidad de análisis de sus progenitores, de esos que cuando no les llamas una semana se ponen a mirar tus cuentas para ver si has ido a desayunar y buscan tus fotos para ver si sales a la calle con abrigo.

Pues bien, cuando te piden una foto, no es para ver lo guapo que estás ni nada parecido, sino para pasarle el escáner paternal a todo lo que haya en la imagen, incluido (especialmente) todo lo que puedas querer ocultar.

Y si no que se lo digan a la protagonista de la divertida historia de hoy.

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Ella (de nombre, no pronombre) hacía poco tiempo que había abandonado el nido, y aunque había pasado ya un tiempo, había cometido la desfachatez de darle largas a su madre para no mandarle una foto de su pequeña habitación (sinceramente, siempre es un poco deprimente enviar fotografías de las habitaciones de alquiler a los padres, porque claramente, nunca van a  ser suficiente).

El caso es que no le quedaba otra y tuvo que hacer lo propio, al más puro estilo del clásico «rápido e indoloro», con un problema: no revisó la fotografía que iba a enviar.

El resultado de todo este asunto lo terminó publicando en su cuenta de Twitter, volviendo todo el asunto viral.

«Mamá me estuvo pidiendo fotos de mi nueva habitación… finalmente le mandé una…soy tan estúpida»

Pero vamos a verlo bien, todo por partes:

*Genial!

*Excepto por las esposas???

*¿Qué pasa con eso?

Efectivamente el descuido se convirtió en el tema del día en la red social, alegrándole la tarde a los presentes. Algunos se solidarizaron con Ella, y otros intentaron cuestionar qué hacía con ellas, aunque obviamente todos decidieron ignorar tremenda tontería.

Ella intentó salir del apuro con su madre diciéndole que las tenía allí porque su compañera de piso había estado rodando un corto, y no solo no se lo creyó nadie, sino que tampoco mejoró precisamente las cosas.

*Mi compañera de piso estaba grabando un corto.
*Qué tipo de corto?
*Jajajaja le he dicho a mi madre que mi compañera estaba rodando un corto y ahora no me cree.
*Yo tampoco te creo.
*Ni Jesús se cree eso.

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Fuente: Huffingtonpost