¿Hasta qué punto nos interesa realmente eso de tener un «prototipo» de posibles romances?

Vamos a asomarnos un poco por aquí para empezar a decir las cosas claras: vamos a ver, si las otras relaciones que has tenido las has basado en estar con personas que encajan en ese canon personal e idealizado que te has creado a base de un físico específico como condición, y han salido tan mal como para acabar yendo a First Dates, ¿no significaría eso que es un buen momento para cambiar de planes?

Porque estar con una persona que te atraiga es bastante más sencillo que ir por la vida buscando dioses griegos en la calle, y quizá deberíamos ir entendiendo que si se busca amor de verdad, esa persona se va a arrugar a tu lado y al final lo que te acabará quedando serán las experiencias y las conversaciones con ella. ¿Qué menos que asegurarte de que realmente te llenen esos momentos?

Aunque esto pueda sonar lógico para muchos, es algo que algunas personas deben aprender a golpes, o no aprender jamás, pero bueno, mejor tarde que nunca.

La cita de First Dates que hemos traído hoy podría dar mucho en lo que pensar sobre este tema, y es que debido a los prejuicios autoimpuestos para sus parejas, Julia no llegó a conocer a su acompañante, al que rechazó antes incluso de empezar a comer.

Aún no habían ni puesto los primeros platos en la mesa. Este martes, la cita entre Julia y Antonio consiguió un nuevo récord en brevedad. Y es que la cordobesa quizá confundió el formato de First Dates con el de Next, en el que hasta se debían cronometrar los encuentros.

Julia destacó, como han hecho otros tantos participantes del programa, que «es una persona sincera», cuando en realidad lo que hace es lucir su sangre fría y utilizar palabras duras para así justificar su incomodidad (y de paso, incomodar también a su cita).

Al poco tiempo de que ambos se hubieran sentado en la mesa, la mujer no dudó en interrumpir a su pareja, que estaba hablando.

«Perdona que te corte, pero es que no eres mi prototipo de hombre, para que lo tengas claro. Vamos a tener una cena de amigos».

Luego de estas palabras, Antonio obviamente se sorprendió, pero no sobrerreaccionó, con la intención de quitarle un poco de hierro al asunto y continuar con lo que al menos pudiera ser una reunión de futuros amigos. No obstante, Julia prefirió seguir aclarando, dando a entender que tampoco tendría mucha intención siquiera de llevarse bien con él.

«Para estar perdiendo el tiempo…He preferido ser sincera y coger el toro por los cuernos porque no me gusta».

Para este extraño momento de la cita, Lidia Torrent llevaba los platos hacia la pareja, y al ver sus caras y la tensión, ya sabía que algo no iba bien, por lo que preguntó por cómo se encontraban, si estaban bien. A lo que Julia se adelantó a decir que ella no, pero que ya lo habían hablado.

«Yo, no, pero ya lo he hablado con él. Para nada es mi tipo y no estoy a gusto. Se lo he dicho para no perder el tiempo». Por otro lado, Antonio, su cita, respondió de forma tranquila:

«Creo que soy un hombre educado y he respetado lo que ella ha dicho. No he puesto ninguna objeción ni me he sentido molesto en absoluto. No es agradable, pero bueno, es lo que hay».

Finalmente, Julia se quiso explicar en su decisión, dejando claro qué era lo que buscaba realmente:

«Yo lo que quiero es un Maluma en mi vida, pero no lo encuentro. Hago un llamamiento a los hombres de España que sean sinceros, de aspecto juvenil, aunque tengan mi edad, que se cuiden y que no se tiñan el pelo»

Finalmente, se les prometió a ambos participantes que volverían a tener una cita, aunque, obviamente, por separado. Para que bicheéis un poco el tema, que sabemos que es a lo que venís, os hemos dejado el vídeo:

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Fuente: Cuatro