Las vida está llena de obstáculos… el destino (o lo que sea que exista) no nos pone las cosas fáciles. Pero hay que intentar ser optimistas y pensar en esa máxima que debería regir nuestra vida, aquella de ‘lo que no te mata, te hace más fuerte’. Hay que aprender de nuestro errores para, en la medida de lo posible, evitarlos en un futuro. Aquí os dejamos unos cuantos ejemplos de personas que vivieron un fracaso épico y, por suerte para nosotros, consiguieron captarlo en una fotografía… a ver si, al menos, todo esto nos sirve para aprender algo:

1Un poquito de salsa

Esto es algo que, con ese tipo de botes de salsa, tiene que pasar tarde o temprano. Ya puede lamerse allá donde llegue.

2La famosa paradoja:

¿Quién vigila a los vigilantes? Cuando pasan este tipo de cosas, sabes que el planeta está completamente perdido.

3Contrataron a un fotógrafo profesional

La sesión les costó miles de dólares… y, en el resultado final, se encontraron con esto: con las manos de su suegra bien grandes en medio de la instantánea.

4Una barbacoa de fin de semana

Todo el mundo coincidió en lo mismo: ¿qué podía salir mal?

5Un poco bronceada




Ella se resiste a reconocer que se haya achicharrado la espalda… si es que la esperanza es lo último que se pierde.

6¿Dónde está el anillo?

Se lo tragó sin querer y están todos reunidos en el hospital esperando que… salga, por decirlo así (ya sabéis que, en ese punto del sistema digestivo, solo hay una salida posible).

7Un estuche perfecto

¿Qué podía fallar? Pues eso: que la naturaleza se rebele contra nosotros.




8Al final del café

Esto fue lo que se encontró este oficinista al final de un café que compró en una gran cadena de cafeterías.

9En el momento menos adecuado

Justo se estaba duchando cuando la mampara de la lucha saltó por los aires.

10Un accidente laboral

Esto le ocurrió a esta trabajadora mientras hacía su ronda. Por suerte no fue nada grave, pero podía haber sido mucho, pero que mucho peor.




11Pidió ventana

Y lo cierto es que le dieron la parte de la ventana del avión… solo que sin ventana.

12¿Sabéis dónde se cayó?

En la cinta de correr del gimnasio. ¿No decíais que el iPhone no era flexible? Pues ahí lo tenéis.

13Para merendar







¿Acaso estas emplumadas criaturas no tienen derecho a darse un caprichito?

A vosotros, ¿qué os han parecido estas fotografías? ¿Alguna vez habéis presenciado algo así de loco? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Difundir.