No son pocos los años que lleva ya la actriz dándolo todo (literalmente) para seguir luchando en su carrera contra el tiempo.

La que fue el instant crush noventero de tantos jóvenes, hoy sigue manteniendo el interés de su público y no para de generar curiosidad y dudas sobre cómo hace para seguir luciendo casi el mismo aspecto que hace 10 años.

Sí es cierto que Jennifer no teme al quirófano, siendo más que conocida la rinoplastia a la que se sometió cuando era joven, pero ¿Qué más ha estado haciendo Jennifer?

Pues bien, para empezar, una buena parte de «su secreto», que no se molesta en ocultar, consiste en no obsesionarse con su físico, por mucho que pueda parecer que ocurre justo lo contrario. Entre los cuatro pilares de sus gastos en cuidados, sólo uno es para la piel.

1Tratamiento láser para reafirmar la piel.

La actriz se decidió a una edad temprana a tratar su piel con mimo, y lleva ya unos buenos años bajo dicho tratamiento. Éste es el que se encarga de que su piel se vea mucho más tensa que la que normalmente tendría para su edad. Todo se nota especialmente en la cara, que conserva su aspecto como si la tuviéramos guardada en ámbar.

2Yoga

Pero no es la superficialidad lo único que ocupa su mente, Aniston también cuenta dentro de su bloque de cuidados el ejercicio físico, en el que prefiere el yoga a ante otras alternativas, por lo que le ofrece a nivel físico, mental y espiritual. Ser capaz de vivir de forma relajada y evitarse disgustos, definitivamente funciona.

3Clases de interpretación

Por otro lado, ella no resta la importancia a su carrera como actriz, quiere seguir desarrollándola y para ello continúa teniendo clases de interpretación, éstas, además le permiten relajarse, puesto que es el entorno en el que más cómoda se siente, mientras que no permite que se oxiden sus habilidades interpretativas.

4Terapia

Jennifer es una mujer inteligente y es consicente de la importancia que tiene la salud mental para el equilibrio de una persona. Como ocurre con muchos de los que se rinden a los beneficios de la asistencia a terapia, hubo un momento de su vida que dio lugar a que no pudiera ignorar su situación, y se decidiera a probar esta solución.



Para la actriz, este punto de inflexión no fue otro que la muerte de su madre, Nancy Dow, en 2016. A pesar de que hace poco tiempo salieron a la luz testimonios de la actriz en los que aclaraba la mala relación que mantuvo con su madre, la pérdida hundió a la actriz.

En los testimonios que dio sobre dicho tema aclaró que el poder hablar de ello supone un avance en su situación, y que lo ha conseguido gracias a una sesión diaria de meditación y asistencia regular a terapia.

La gran apuesta de Jennifer por su salud le ha costado, en total, la friolera de 250.000 euros, aunque entre lo que le cunde, lo bien que le sienta, y los pocos excesos y ostentosidades que rodean a la actriz, no parece tanta locura.

Aniston decidió cambiar la forma en la que actuaba con su cuerpo y su físico en general cuando fue consciente de cuánto le afectaba esto a nivel psicológico, rechazando vivir obsesionada. A pesar de esto, los juicios sobre el físico de la actriz siempre han estado presentes, y a la que se le ha escapado un michelín no han parado las teorías locas sobre un posible embarazo.



Toda esta situación indignó a la actriz, que no dudó en pronunciarse con claridad.

“la cosificación y el escrutinio al que sometemos a las mujeres es absurdo y perturbador”.

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Fuente: Mundo deportivo