Jessica Alba ha sido siempre un icono para la juventud, ya desde sus comienzos en Dark Angel, donde muchos la descubrimos para caer a sus pies ya de por vida, y su paso por otros títulos como Sin City, que fue más bien una confirmación del éxito que iba a tener.

Pero para desconcierto de muchos, la actriz, luego de haberse iniciado en el mundo de la maternidad, empezó a quedarse en las sombras, dejando a un lado su carrera como actriz para dedicarse en mayor medida a su empresa de productos cosméticos.

Pero hoy no venimos a hablar de esto, sino que más bien la actriz ha reflexionado sobre su vida y sus decisiones, especialmente sobre aquellas que han afectado en mayor medida a su vida. Pues ella se siente arrepentida de algunos de los dibujos que ha dejado marcados en su piel para siempre.

Contra lo que muchos puedan pensar al oír/leer esto, debemos aclarar que la artista no tiene ningún prejuicio sobre los tatuajes, y de hecho, por muy extraño que pueda parecer en este momento, no hace mucho se hizo unos nuevos, unas constelaciones que simbolizarían a sus pequeños.

Pero entonces… ¿Qué puede tener tan malo un tatuaje como para que se arrepienta?

Pues bien, Jessica se ha pronunciado al respecto en una entrevista para el portal Refinery 29:

«Tengo unos cuantos tatuajes, y me arrepiento de uno… puede que de dos»

Acordándose de la época en la que los pantalones de talle bajo eran lo más, a Jessica le pareció buena idea hacerse un tatuaje que a día de hoy a todo el mundo le parecería una auténtica horterada, pero claro, era la moda del momento, y por aquellos años el buen gusto brillaba por su ausencia.

Y es que el tatuaje era ni más ni menos que un lazo en la zona baja de la espalda, y aunque ella sigue siendo preciosa, es un tatuaje difícil de ver. Por esto mismo, la actriz ha intentado -sin éxito- eliminarlo en más de una ocasión, puesto que es una zona complicada.

«Me lo hice cuando tenía 17 años, y me pongo furiosa solo de pensarlo. Me he sometido a muchas sesiones de láser, pero no hay manera de que se quite»

El otro del que se arrepiente, aunque considerablemente menos, sería el de la flor que tiene en la nuca, la cual ha borrado y aun se puede ver la marca restante.

Ha aprovechado el momento de la entrevista para crear un poco de conciencia sobre el tema de los tatuajes, invitando a que las personas que vayan a hacerse uno -especialmente los jóvenes- se pregunten si realmente están dispuestos a que ese diseño les acompañe toda su vida, sobre si es algo realmente importante o no.

«Quería que se me ocurriera algo que siguiera teniendo significado años después, porque cuando te tatúas algo con 17 años, al llegar a los 38 te empiezas a plantear si realmente tiene un significado tan importante»

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Fuente: Cuore