El primer encuentro entre Víctor y Ana, al parecer, fue bastante positivo. El tema de sus respectivas ciudades y su edad fue lo primero en salir, y la impresión de ella no podía ser más positiva: «me ha parecido guapo, tiene unos ojos muy bonitos, tiene buen cuerpo… el chico está muy bien».

Una vez sentados en la mesa, la cosa siguió por bastante buen camino. Lo cierto es que, por lo general, desde el principio, se suele ver por dónde irán las citas… y, en este caso, teníamos motivos para ser optimistas.

El primer tema que salió en la mesa es el de las anteriores parejas. Ella, según confesaba, no era una persona que, hasta ese momento, no había tenido relaciones: «no he sido de tener relaciones. soy una persona muy tímida». Él se mostraba realmente compresivo e interesado por lo que ella le estaba contando: «en este sentido, te pareces a mí».

En lo referido a qué buscaban, Víctor lo tenía muy claro: «Yo busco el amor. Busco una pareja para tener algo serio», entonces ella contraatacó: «¿Eres fiel?», a lo que él respondió «las dos veces que he tenido pareja lo he sido». «Yo pienso que lo más importante es la atracción. Si no hay buen sexo…»… pero esto a ella no le gustó «yo este tema prefiero no…».

De repente y tras una divertida intervención de Lidia Torrent, empezó a sonar corazón latino: la canción favorita de Ana. Cuando empezaron a sonar los primeros compases, Víctor no dudó un segundo en sacarla a bailar.

Él, por su parte, estaba teniendo unas muy buenas sensaciones de la cita: «Hay pocas mujeres que se muestren tan natural (como ella), y eso es algo que yo valoro mucho». Ella, por su parte, se quedó un poco cortada con el baile: «yo estaba muy a gusto cantando, pero eso de que se arrimase tanto… arrimar cebolleta…».

La conversación, aparentemente, siguió bastante bien. Ambos coincidieron con el tema de tener hijos y casarse y parecían bastante ilusionados. «Eres preciosa», confesaba él. A lo que ella reaccionó de muy buen gusto.

Pero entonces él dijo una frase que a ella no le gustó demasiado: «yo soy más del contacto físico, a lo mejor necesito otra cita para ya poder decir ‘uff, me estás poniendo ya'». A lo que ella respondió «tú lo que quieres es tocamiento».

Ella, ya al final, en el momento de decidir si querían una segunda cita o no, él se mostró bastante receptivo a seguir conociéndola… pero ella le dijo que, lo único que no le había gustado, es que el ‘llevase todo al tema sexual’.

A pesar de esto, ella dijo que sí querría tener una segunda cita para ‘conocerlo mejor’… pero él, para sorpresa de todo el mundo, dijo que NO quería conocerla más: «para conocernos sí que podemos seguir siendo amigos». 

Aquí os dejamos la cita íntegra para que veáis mejor el DESASTROSO final:

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta cita? ¿Por qué pensáis que Víctor ha cambiado de opinión tan rápidamente? Dejádnoslo en los comentarios. 

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