Sí, tu plan para estas vacaciones incluía un viaje que a estas alturas ya no sabes si realmente te lo puedes permitir, has intentado apretarte el cinturón todo lo que has podido, pero ha sido difícil con la subida del alquiler, las facturas, los arreglos, y ese largo etcétera del que te estás acordando ahora mismo.

Total, que al final te estás viendo que te toca pasar al menos el principio de tu descanso en casa, como mucho permitiéndote una excursión rápida de fin de semana a donde el tren de cercanías te lleve como último destino.

Así que ahora estarás buscando entretenimientos que no te vayan a costar un ojo de la cara, y por si acaso alguno de recambio por si te toca cuidar de los niños, ya sean tuyos, del vecino o de tu hermana, que sí se ha podido permitir las vacaciones y no se los quiere llevar aún.

Pues bien, hoy te hemos dejado por aquí tu «planazo de verano», ahorra tiempo y dinero mientras tienes a tus sobrinos como mano de obra barata con estas manualidades; si te lo montas bien, podrías hacerte de oro, y ya sabes, que toda esa explotación laboral se queda en familia.

1Cactus de piedra.

¿Quién no ha echado alguna tarde de su vida pintando piedras? Puede que a simple vista te suene algo aburrido, tal vez porque precisamente, lo es.

Y no se te ocurra confiar en que los niños estén dispuestos a hacerlo bien, lo que empezará por añadirle una pequeña florecita, terminará convirtiendo tus cactus en un robot gigante por piezas. Consejo: compra los colores sueltos, y solo los necesarios.

2Es esmalte mate.

Seguro que te has quedado con las ganas de ir a hacerte las uñas en los últimos meses porque no hay pasta para chuminás, pero es lo que hay, dejarte los dientes largos y las uñas cortas y sosas mientras marujeas Instagram es de las cosas más tristes que hay, sobre todo ahora que por culpa de La Rosalía todo Dios empieza a fijarse en las manos…

Pues bien, aquí puedes tener una buena idea para matificar tus colores sin liarla con un esmalte mate del chino, ni dejarte una pasta.

3La mopa reutilizable.

No quieres admitirlo, pero le has empezado a encontrar cierto encanto extraño a las noches de verano perdidas en el programa de madrugada de la teletienda, has entendido que te has hecho mayor en el momento en el que le empiezas a encontrar cierta utilidad al Slap Chop y a las zapatillas súper cómodas (sí, las del huevo).

Viste una mopa reutilizable, y se lo contaste a tu madre en un intento de madurez, pero ella casi te cruza la cara para decirte que eso lo lleva haciendo toda la vida con tus viejas camisetas de grupos, y mira que es fácil de hacer.

4Hielos de galleta.

Puede sonar terrible, pero no pensarás igual cuando puedas tomarte un café con hielo de galletas (que se verá considerablemente más feo de lo que crees, así que ahórrate la foto de postureo para el Instagram) mientras ves cualquier mierda en la tele.

5El sujetamóvil.

Vale, esto no creo que cuente como manualidad, pero sí que es un apaño bastante curioso. Eso sí, solo para el GPS, no utilices el móvil mientras conduces.

6Esto sí que es ser muy mujer.

Orange Is The New Black nos hizo plantearnos, entre otras muchas cosas, todos los posibles usos que puede tener una compresa (sin usar, obvio), pero creo que ni a las chicas de Lightfield se les ocurrió esta genialidad.

7No te quedes sin verduras.

Comes como un gorrino, y eso se nota a fin de mes, intentas ir de healthy, por la vida, pero solo comes a base de ensaladas preparadas y mierdas que ni te alimentan ni te hacen bien. Te sientes mejor excusándote en que la comida sana y fresca es cara, pero ¡oh!, gran giro de los acontecimientos: puedes hacerla (re)crecer en casa, sin huerto ni ná’ de ná’.

8Marcapáginas.

El clásico de los artemaníacos más vagos.

9Así sí.

Seguro que tú también tienes perdida por la casa una olla o algún recipiente grande que no usas y pretendes tirar. Pues bien, puedes convertirlo en un ratito en una de esas cestas de decoración que te salen hasta por 20 pavos en las tiendas. A correr.

10Velas guapas.

Sí, cuando babeas los escaparates de las tiendas cuquis, la gente que hay dentro puede verte. No te vas a gastar el sueldo en velas porque sería una tremenda gilipollez, pero sí que puedes hacer las tuyas en casa, más bonitas, más hipsters y más de Instagram que las de la tienda. Todo es tener un poquito de creatividad.

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Fuente: Diply.