Es de conocimiento público que cada persona tiene un sentido del humor distinto, por lo que algo que a unos les puede parecer desternillante, a otros no tiene por qué hacerles ni puta gracia.

Esto suele salir como tema del momento para el bar, el trabajo o las aulas cada vez que el youtuber de turno decide hacer un vídeo de bromas, y se viraliza, normalmente por el mal gusto que presenta.

Así fue como ocurrió con el tipo que decidió ignorar a su pobre abuela durante un día entero, el «caranchoa», y otros tantos «graciosillos» sin chistes en la libreta.

En esta ocasión, la broma que se ha ido de madre ha sido la de una joven de Lufkin, en Texas, cuando pensó que sería divertido grabar un vídeo en el que apareciese ella lamiendo una tarrina de helado destapada, y volviendo a colocarla en su lugar.

La asquerosidad se volvió viral en poco tiempo, y aunque la gran mayoría ha criticado gravemente este acto, otros le han tomado el relevo a modo de reto viral.

Así ha sido al menos en el caso de Martin, un hombre de Luisiana, quien compartió en sus redes un vídeo imitando a la joven. Los medios dieron fácilmente con su identidad, por lo que lo detuvieron poco tiempo después.

Martin aseguró haber comprado el artículo, pero el vídeo muestra unas imágenes que las autoridades no quieren que incentive a nuevos imitadores, por lo que han tomado medidas que sirvan como advertencia a quienes se lo estén pensando.

En el caso original, la joven que empieza este posible reto ya ha sido identificada, pero su identidad permanece en el anonimato por ser menor de edad.

En principio, la cadena de supermercados que se ha visto afectada,ç retiró la tarrina del vídeo y todas las demás del mismo producto, al no ser posible asegurar cuál había sido alterada y cuál no.

Además, desde la empresa, aseguran que están investigando qué medidas pueden tomar en contra de la joven bromista, teniendo en cuenta que se considera una alteración de producto de alimentación, y podría penarse con hasta 20 años de cárcel según la ley del Estado.

Por otra parte, a esto se le sumaría una multa a pagar de unos 10.000 dólares, debido a las pérdidas de la empresa y la retirada por completo del producto en el centro afectado.

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Fuente: ABC