Amber J, que es como la llamaremos para asegurar su privacidad, utilizaba igual que mucha gente, una aplicación de compraventa para intentar recupera algo de dinero a cambio de aquello que ya no necesita.

En esta ocasión, decidió poner a la venta su viejo iPhone, pero como no lo conseguía, decidió poner también el anuncio en Facebook, en una página para ello.

En principio no debería haber ido a más, pero cualquier chica que haya utilizado alguna vez páginas públicas de Facebook de compraventa o cualquier otra cosa, o algún tipo de aplicación para lo que sea en lo que quede claro que es mujer y haya fotos, sabe que a los acosadores les hace falta muy poco para elegir una víctima.

Esto fue lo que le ocurrió a Amber, que aunque ya estaba medio acostumbrada al acoso por internet, decidió compartir una de sus últimas conversaciones, que ha sido la que hasta la fecha más miedo le ha dado, y no nos extraña, pues a nosotros también.

“Llevaba a la venta unos 3 o 4 días. Recibí muchos mensajes de personas distintas, algunos de raritos, pero ninguno tan terrorífico como él”

Os dejamos con la conversación, para que comprendáis lo importante que es luchar contra este tipo de acciones:

Al principio la conversación parece de lo más normal, pero no tarda empezar a verse rarezas que a cualqueir persona cauta le haría sospechar.

En un primer momento, el tipo se autoinvita a la casa de Amber, que además de que es una falta de educación considerable, son desconocidos, y por lo tanto es peligroso. Ella deja claro desde un principio que no confía en desconocidos, y él ya empieza a asomar un poco su verdadera cara.

YA por lo pronto, parece que el Iphone le importa más bien poco, y prefiere decirle a una mujer la forma en la que se tiene que relacionar con los hombres, porque «él es un buen tipo». Amber mantiene la educación y un tono neutral con una sangre fría de la que poca gente podría presumir.

El tipo se va por las ramas y ahora empieza a dar lecciones de lo innecesario que resulta según él el movimiento feminista. Un Spoiler: no, no vuelve a sacar el tema del móvil.

La que sí lo saca es ella, que en vista de que no va a vender lo suyo, prefiere no rayarse con el tema y pasar a otra cosa, pero el tipo insiste, intentando convencerla de que no debe asustarse de él (si tienes que convencer a alguien de esto con tanta insistencia, es que hay algo que estás haciendo mal).

Acto seguido ya empieza con las típicas preguntas de interés personal, sobre si tiene pareja, deja claro que sí que se ha fijado en ella con un interés que nada tiene que ver con el teléfono, y se irrita al ver que ella ha decidido pasar.

Termina soltando un discurso sin sentido, en teoría para intentar convencerla una última vez. Ella alucina con la situación, pensando incluso que es una broma por lo surrealista que le resulta.

El tipo escribe «violar», entre comillas, como si el término no fuera correcto, o si no fuese un problema real en la sociedad. Y luego ya empieza a soltar sus «lindezas», dejando claro del todo qué tipo de persona es en realidad.

Amber, que ya había dejado de responder hace rato, se asustó realmente al leer el discurso final al completo, y decidió compartir la conversación para que otras personas puedan ser conscientes del tipo de fauna que se puede encontrar uno en internet.

Los comentarios no tardaron en llegar:

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Fuente: Boredpanda