Hoy os traemos un nuevo caso de ‘obsesión por las cirugías estéticas’. A día de hoy, la protagonista de esta historia se ha gastado más de 160.000 euros en procedimientos de este tipo y, por lo que cuenta no ni se le pasa por la cabeza parar. Ella ha llegado a un punto tal, que hasta su familia teme que su obsesión acabe por costarle la vida.

Kristen Snider, de 28 años y natural de Virigina, Estados Unidos, nunca estuvo contenta con el reflejo que le devolvía su espejo cuando se plantaba delante. Esto la llevó a que, cuando fue más mayor, decidiese cambiar aquello con lo que no estaba contenta. Con tan solo 18 años, decidió que su cuerpo delgado necesitaba ‘más curvas’. Ahí empezó todo.

En la escuela, a Kristen la molestaban por su apariencia, así que tuvo que aprender a no preocuparse o prestar atención a lo que otras personas pensaban de ella.

«Con frecuencia se burlaban de mí en la escuela y eso me obligó a aprender a no preocuparme por lo que otras personas piensan de mí y de mis elecciones», explicó Kristen al Daily Mail.

«Ser un perfeccionista, ambiciosa y creativa es una forma rápida de convertirse en una adicta a la cirugía plástica. Nunca me gustaba lo que veía en el espejo porque no estaba feliz con mi cuerpo. Vi muchas cosas que no me gustaban y que quería mejorar», confesaba Kristen.

Cuando cumplió la mayoría de edad, Kristen se realizó su primera intervención, la cual consistía en un aumento considerable de pechos. Según ella mismo contó, al verse después de la cirugía, rompió a llorar de la emoción:

«Después de la cirugía, estaba tan feliz que lloré. Me hizo darme cuenta de que si eres inteligente con respecto a cómo lo haces, realmente puedes hacer casi cualquier cosa y lograr el aspecto que quieras»… sabias palabras.

Desde 2010, Kristen ha tenido más de 20 procedimientos cosméticos, incluido un segundo aumento de senos, una extracción de costillas, dos elevaciones de glúteos, implantes de glúteos, tres rinoplastias, implantes de mejillas, implantes de frente, eliminación de grasa e inyecciones de labios… ¿le harán ofertas?

«Veo mi cuerpo como un lienzo y la cirugía como la herramienta para lograr la imagen que tengo de mí misma en mi cabeza. Siempre he querido curvas extremas y soy una persona muy sexual», afirmó Kristen en la entrevista.

«En los últimos diez años, la cirugía me abrió la puerta para expresarme a través de mi imagen. Siento que, mientras no moleste a nadie,, no creo que nadie se tenga que molestar conmigo. Debemos respetar lo que decidamos hacer con nuestros cuerpos».

Kristen admite que recibe muchas miradas cuando está en público. Sin embargo, algunas personas critican su apariencia ‘sexualizada’. Kristen insta a las personas a aceptar las apariencias de otras personas, y a que respeten las decisiones que estas hayan tomado.

«Recibo muchas miradas de los hombres que me revisan de arriba abajo y, a veces, también lo hacen mujeres», explica ella. Kristen admite que, además, tiene pensado gastarse otros 30.000 dólares más en otros procedimientos.

«Hay muchos procedimientos que aún me gustaría tener en el futuro. Me gustaría someterme a un procedimiento de estrechamiento de las costillas, implantes en las caderas y los muslos, otro aumento de senos y más remodelaciones faciales».

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Pensáis como ella respecto a las cirugías? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Dailymail.