Desde hace un par de semanas, en nuestro país (al igual que en gran parte del resto del mundo), se están celebrando los días del Orgullo LGTBI. Esta es una celebración que, más que una fiesta, es una reivindicación de que, a pesar de que hemos avanzado mucho en aceptación y tolerancia hacia estos colectivos, todavía queda mucho trabajo por delante (demasiado, dirían algunos).

Mucha gente critica que se celebren este tipo de fiestas. Esgrimen argumentos como que ‘ellos ya tienen todos los derechos que necesitan’ o ‘también se debería celebrar un ‘Día del Hetero’. Pero lo cierto es que, con noticias como las que os traemos hoy, queda patente que apenas hemos empezado el camino y que este será largo y lleno de obstáculos. No hay mejor argumento para combatir estos mantras, que darle al ‘play’ al vídeo de más abajo.

Esto ocurrió en el metro de Barcelona la semana pasada. La escena comienza con una mujer amedrentando e insultando a una pareja de chicas que se encontraba en el vagón a su lado, y que se habían dado un beso durante el trayecto.

La que ha subido el vídeo ha sido una de las víctimas del ataque, y fue ella misma la encargada de denunciar la injusta situación que había vivido el miércoles de la semana pasada mientras realizada un trayecto en la línea L2 este transporte público.

Como bien podemos ver en el vídeo, los insultos y las vejaciones que profiere la mujer a las dos chicas son tremendas. Según contaron las víctimas, esta situación se alargó durante, aproximadamente, unos diez minutos.

Ella escribía en su Twitter, junto a las imágenes, la situación de impotencia que había sentido: “En medio de un vagón lleno de gente. Nadie movió un dedo. Es muy fácil ponerse una chapita el día del orgullo, pero las personas LGBTQ + seguimos sufriendo violencia diaria por la connivencia con este tipo de agresiones”.



La joven también estaba sorprendida de que no interviniese nadie de los allí presentes: “Y la única persona que intercedió era una persona que, en su cabeza, tenía más posibilidades de ser agredida que nosotros, una anciana, musulmana, con velo, que intervino físicamente cuando la mujer intentó cogerme el móvil e hizo daño en el brazo a mi pareja”.

Y es que los insultos no solo iban dirigidos a la orientación sexual de las jóvenes. Cuando la atacante se dio cuenta de que las víctimas eran catalanas… la cosa se complicó todavía más: “Además, catalanas”… Nosotros, de momento, nos quedamos con la reflexión que compartió la joven:



“Por desgracia vivimos en una sociedad que todavía nos dice que la violencia verbal y las agresiones físicas (leves) no son motivo suficiente para denunciar. Esta es la base estructural de la violencia, normalizar las agresiones “menores” para naturalizar la homofobia”. Las dos víctimas ya han denunciado los hechos ante los Mossos y el Observatori contra L’Homofòbia.

Aquí os dejamos el vídeo en cuestión:



A vosotros, ¿qué os ha parecido esta situación? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: La Vanguardia.