Violeta Mangriñán ha sido la gran sensación de esta nueva entrega de ‘Supervivientes’. Desde sus brutales discusiones con Dakota, hasta su pasajero (pero intenso) romance con Fabio. Enfermedad tras enfermedad, Violeta, finalmente, tuvo que ser evacuada de la isla, abandonando así, de forma forzosa, su sueño de llegar a la final del programa. Pero ahí no se acababa el espectáculo: aún tenía que enfrentarse a sus problemas en España.

Después de tener que abandonar supervivientes, al fin, Violeta ha ofrecido su primera entrevista extensa a un medio en papel. Como no podía ser de otra forma, tuvo que, sí o sí, hablar de su polémica participación en el concurso, pero la cosa no acabó ahí. También hablo de su familia y de su adolescencia; de cómo las cosas no habían sido fáciles para ella y de cómo había llegado, incluso, a denunciar a su propio padre.

La valenciana, con este acto de transparencia, lo que pretendía era que la gente entendiese las posturas que tomaba en las discusiones en la isla, haciendo especial hincapié en lo que para ella es la mayor injusticia: que la llamen inmadura.

Violeta explicó para la revista Lectura que su familia vivió un auténtico calvario durante su paso por el concurso. La cosa fue tan ‘intensa’ (por decirlos suavemente), que su familia no está nada de acuerdo con que la modelo vuelva el año que viene a la próxima edición (cosa que el programa le prometió).

En lo referido a las escenas ‘subidas de tono’ que protagonizó junto a Fabio, Violeta reconoce que, a pesar de que sabía que estaba siendo grabada, pensó que el programa nunca emitiría las imágenes (parece que eso de estar en un ‘reality’ no lo entiende del todo).

Aprovechó la entrevista para fundirse en elogios con Isabel Pantoja: «Isabel Pantoja es muy familiar. Conmigo ha sido súper tierna. Me cuidó mucho y me dijo que por su hija hubiese hecho lo mismo. Se portó como una madre. Es la única persona que me ha dado cariño a parte de Fabio», confesaba.

Y lo cierto es que tenía algún que otro recadito para el resto de concursantes: «A Omar le interesa llevarse bien con la Pantoja por lo que sea. También veo que algunos van a cuchillo a por ella. Muchos hablan mal de la Pantoja y, luego, le bailan el agua», comentaba.

Entonces llegó el momento de narrar cómo había sido su adolescencia y la gran cantidad de disputas que había vivido con su familia… y la cosa se puso mucho más intensa: «En casa he crecido entre violencia y gritos, y eso te hace mella en la cabeza. Yo me fui a vivir con mi padre y mi hermana con mi madre», reveló.

Violeta confesó que la mayoría de problemas que había tenido, tenían su origen en su padre: «Me fui de casa demandando a mi padre. Ahora ya he recuperado la relación con él, todo está bien. Decidí perdonarle porque no me iba a ir a la tumba sin hablarme con mi padre. Fue él quien dio el paso de hablar conmigo».

«No me avergüenzo ni me siento mal. Todo lo que te pasa te va forjando, te hace más lista. Desde bien pequeña, mi padre desaparecía dos semanas y me tenía que buscar la vida porque a lo mejor la nevera estaba vacía, se iba de viaje y se olvidaba de mí. ¡Menos mal que mi tía vivía abajo! Antes de los dieciséis años me puse a trabajar para ganar dinero para mis cosas», recuerda la exsuperviviente.

A vosotros, ¿qué os ha parecido su historia? ¿Habéis conseguido empatizar más con ella? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Ecoteuve.