Malú siempre ha sido una cantante que sabe llevar su carrera de una forma digna y respetuosa, por lo que nunca le han faltado seguidores, fans, y gente que simplemente se ha dejado inspirar por ella y su música.

No obstante, como suele ocurrir con muchas mujeres de la farándula, en el momento en el que entablan una relación con otro personaje conocido, parece que su carrera, experiencia, e incluso su identidad se diluye hasta que sólo queda lo de «La novia de».

Y esto es precisamente uno de los problemas con los que la artista tiene que lidiar actualmente.

Todo debido a la relación que supuestamente comparte con el político de Ciudadanos, Albert Rivera.

El novio de Malú no quiere decir que están juntos, por lo que aun quedan un par de medios dispuestos a hacerse los locos y no confirmar tajantemente lo que ya unas fotos se encargaron de dejar bastante claro. Todo esto ha hecho, que de una forma bastante obvia, las búsquedas tanto de Malú como de su novio se disparasen en la red.

Y claro, a la que se busca un poco, se encuentran muchas cosas.

Ha sido de esta manera que han empezado a aparecer unas fotos menos conocidas de la artista, de cuando los tamagochis molaban y los anuncios de chucherías eran lo más loco del mundo de la tele.

Porque sí, estamos hablando de momentos que por mucho que fuerces tu mente, tu memoria no te dará para más, como cuando la artista se dejó caer nada más y nada menos que por el club Disney.

Pero esto no se queda aquí, y es que este viaje por el baúl de los recuerdos de la cantante da para mucho más, e incluso acaba de confirmar esta «tendencia rockera» que Malú había comentado que tenía a sus espaldas en un par de ocasiones.




También se ha dejado clara la gran relación que siempre ha compartido con otro artista más que conocido, como es Alejandro Sanz, con quien ha llevado una amistad sincera a través de los años.

Seguramente una de las cosas que más marcianas se te han hecho de estas imágenes ha sido el ver a la artista luciendo una melena rubia que se volvía totalmente el centro de atención, pero no vayas a caer en el error de creer que morena se te va a hacer más normal.




Además del exagerado retoque propio de la época (que por cierto, también muy innecesario, ya me dirás qué había que desenfocar en la cara de una chiquilla tan mona) y del extraño aire élfico que le daba a la cantante un inesperado parecido con Arwen, de El Señor De Los Anillos.

Tranquilos, no, no le falta un brazo.

Definitivamente, era todo un icono de la época.

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Fuente: Diario Gol