En un mar de influencers y famosetes de redes sociales, es difícil encontrar un hueco para cada uno, por lo que ayudaría que fueras una persona con más de un talento, si lo que buscas es destacar.

Por otro lado, el atraer más miradas también significará que habrá muchas más personas a las que no gustarás, y que no dudarán en hacer su discurso de odio de turno escudados por su pantalla, y prepárate, porque todos son médicos, nutricionistas, psicólogos, periodistas, coaches, y sobre todo cuñaos para criticar a gusto absolutamente cualquier cosa.

Y luego está la chica del día: Cristina Szeifert. Psicóloga clínica certificada en coach de salud, speaker motivacional, emprendedora, ex-modelo, bloguera, y artista, o al menos es lo que rezan las biografías de sus redes sociales.

Esta influencer procedente de Rumanía ha conseguido ya más de 33 mil seguidores, los cuales esperan atentos a cada publicación.

Mientras que es cierto que la profesión principal de Cristina es la psicología, en su cuenta de Instagram la verás constantemente posando junto a sus trabajos artísticos, aparentemente dando los últimos detalles.

«Así es como empiezo mis mañanas»

Y como supondrás, todo tendrá una iluminación perfecta, y ella luce un maquillaje impecable, y una ropa que si se te manchase de pintura ibas a pegarte llorando toda la tarde.

Pero lejos de que estos detalles llamasen la atención de alguien por lo escamosos que puedan llegar a ser, sus seguidores se dieron cuenta de un detalle que definitivamente no tenía sentido.

Para que entendáis lo que queremos decir, debéis volver a ver las fotos , y entonces volved a este punto de la lectura con vuestra propia teoría.

¿Os habéis dado cuenta ya del detalle?

Exacto, la paleta no cambia sus colores en ningún momento, sin importar la pintura que estuviera haciendo la joven.

Pero el equipo de Bored Panda, que son quienes han comentado la noticia, buscaron a la protagonista de la historia para que ella misma se pronunciase al respecto.

“Bueno, estoy un poco impresionada por lo ridículo de la situación, pero igualmente te responderé. He sido artista desde que era una niña pequeña, me gradué en la escuela de arte y he mantenido mi pasión durante años.

Después de la escuela de arte hice psicología en la universidad, abriendo mi primer negocio propio con tan solo 22 años, además de empezar a modelar para grandes marcas en Italia.

Últimamente he recuperado mi pasión por el arte, especialmente durante este último año. Después de terminar una pintura, publico el resultado final en mi perfil de Instagram. Obviamente me encanta salir perfecta cuando me hago una fotografía, por lo que en las imágenes salgo con ropa limpia y bien maquillada.

Tengo un negocio dirigido a la belleza y soy el ejemplo a seguir de muchas mujeres, así que esta es la razón por la que intento tener una buena imagen en las redes sociales.

Además, durante mis 18-20 años di clases de pintura para los niños de un orfanato en Rumanía. Por supuesto, todo gratis.

Publico las fotografías de mi arte para motivar a los demás a seguir sus sueños y no abandonar sus pasiones, de la misma forma que no lo hago yo.

La paleta es un atrezzo que utilizo en otras tantas fotos, y no parece que cambie porque pinto con aclíricos, que se quitan con agua.

Pinto cuando tengo tiempo para hacerlo, a pesar de tener una vida sumamente ocupada. Estoy orgullosa de mis obras y pienso mantener mi pasión por el resto de mi vida».

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Fuente: Boredpanda