Podríamos hacer una nueva «cabro» dedicada exclusivamente a las novias locas que están preparando su futura boda.

Desde aquí, queremos mandarle un saludo y mucho ánimo a las parejas que se mantienen cuerdas durante los preparativos del que será uno de los días más felices de sus vidas.

También nos gustaría mandarles una tilita o algo a las que no, pero como no habría presupuesto para tanta gente, pues preferimos ponerles la cara colorá’ con estos artículos, a ver si empezamos a normalizarnos un poco.

Y es que básicamente vamos a hacer lo mismo a lo que esta chica se atrevió cuando publicó su situación en un grupo de Facebook dedicado expresamente a criticar a novias locas que se les «va la flapa» con los preparativos de sus bodas.

Obviamente luego de esto el grupo se volcó en su apoyo hacia la joven, que no sabía cómo debía reaccionar a una situación tan extraña e incómoda. Algunos le preguntaron cómo había llegado todo a semejante punto, y ella se limitó a explicarlo todo de la manera más clara.

La chica, que no sabía si contarlo o no fuera del grupo, habló de cómo a la novia no le importaba si a una invitada le daba un golpe de calor, por no hablar del sentimiento de la pobre de sentirse juzgada completamente debido tanto a su físico, como gustos y estilo.

Aunque parecía bastante obvio que la actitud de «la afortunada» se debía en gran parte a la poca afinidad con la chica, y probablemente a una incomodidad oculta acerca de su amistad con el novio (un poquito de sororidad, hija mía, por favor).

Como no podía ser de otra manera, la caja de comentarios se convirtió en un debate de un solo lado, en el que hubieron un par de respuestas merecedoras de un marco en la pared.

Desde la incomprensión hacia la obsesión por la perfección en algunos de los casos.

A consejos de moda hortera para vengarse sin que sea demasiado cantoso. ¿Tal vez esto fue lo que le hizo Victoria a Pilar Rubio?

Otras simplemente no creen que pueda haber gente así en este mundo.

Definitivamente, todo el mundo estaba de su lado.

Otras plantean la duda (bastante lógica) de que la novia resulte ser una pareja tóxica para su amigo (pero también habría que estudiar bien el papel del chico en todo el asunto).

Otro simplemente quiere que se reconozca algo así como el «derecho de invitado», a no ser tratado como un objeto más que forme parte del atrezzo de la boda, sino como alguien que va para celebrar la unión de su ser querido con la persona a la que ama. ¿Lógico, no?

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Alguna vez te han pedido algo extraño para una boda? Cuéntanos tu opinión y experiencia en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuente: BoredPanda