Ya estamos más que acostumbrados a que el programa de Broncano, La Resistencia, nos traiga cada noche como invitados a los personajes más variopintos posibles, y muchas veces esto termina desencadenando una serie de acontecimientos que muy pocos seríamos capaces de imaginar siquiera que llegaríamos a ver en la televisión.

Pero qué esperabas encontrarte si la invitada no es otra que María León.

Lo que empezaba como una charla sobre el «Jet Lag» que estaba sufriendo la actriz, ya que se había dejado caer por el programa justo al volver de México. Terminó pasando de un tema a otro como el que se pasa una pelota de papel en el colegio para pasar el rato.

El tema del supuesto jet lag de la actriz dio mucho de lo que hablar, ya que se presentaba visiblemente desorientada.


Y es que muchos usuarios de Twitter le vieron algo extraño a María, aunque no se ha confirmado nada, ni por parte de la actriz, ni del programa. ¿Sería realmente fruto del cansancio y el carácter natural de ella?

Y la misma María León se quiso pronunciar justo antes de entrar en la resistencia, avisando un poco de su estado, y de que iba a entrar pisando fuerte, compartiendo una fotografía tanto en Instagram, como en Twitter.

Además, un detalle curioso es que en la imagen de Instagram acabó etiquetando al presentador que poco después la atendería en el plató, y a que no adivináis dónde fue.

También en el texto que acompañaba la imagen, adelantaba un poco de lo que serían los primeros minutos de entrevistas, en los que no desaprovechaba cada oportunidad que se le presentaba para hacer rimas y juegos de palabras, mientras que sus carcajadas se convertían en la banda sonora de la entrevista.

Pero finalmente, como todo tiene que acabar en algún punto, Broncano consiguió encajarle entre risa y risa las dos preguntas estrella del programa: Dinero y sexo.

A la del dinero quiso responder con una cita de su hermano Paco,  luego de comentar que ella es de gasto rápido y que el dinero le quema en las manos, porque lo disfruta, pero lo que supuestamente tendría que haber quedado como una frase profunda, se terminó convirtiendo en un batiburrillo de palabras con más o menos sentido (más menos que más), que, como no podía ser de otra manera, acabó también entre risas.

A la pregunta del sexo, la actriz se pasó unos segundos intentando hacer cuentas, y recordando en el plató, hasta que decidió cerrar el número redondeando en «la niña bonita», el 15 (haciendo referencia al típico juego del bingo), Y la única respuesta que el presentador se atrevió a dar fue «buen dato».

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Fuente: Mundodeportivo

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