El mundo ha cambiado mucho en los últimos años. Hace apenas una década, las personas que marcaban tendencia lo hacían porque salían en televisión o porque habían creado algo rompedor e innovador. Pero hoy no, la cosa ha cambiado muchísimo. Ahora, para determinar el nivel de influencia que tienes en la sociedad, solo hay que echar un vistazo a la cantidad de seguidores que tienes (piensa que, en su momento, Jesucristo solo tenía 12).

La capacidad de influir en nuestra vida que tienen los llamados ‘influencers’ es muy alta. Lo que suba en su perfil de Instagram una persona con millones de seguidores, con casi total seguridad, influirá de alguna forma en nuestra sociedad.

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Podríamos tirarnos un rato hablando de lo que supone esta nueva forma de entender la forma en la que nos comunicamos y nos dejamos influenciar, pero lo cierto es que tenemos que ir al grano: hoy hablaremos de Dulceida, una de las mayores influencers de nuestro país.

Ella es una persona que, a base de trabajo y dedicación, ha conseguido convertir su propia imagen en su marca. Si sale en un vídeo con un vestido, será el más comprado esa semana; si publica una canción, esta lo petará en Spotify. Esto es así.

De entre toda las cosas que le hemos visto llevar a lo largo de estos años, una de las más características han sido sus tatuajes. En su muñeca derecha, ya es famoso su «Whatever» escrito en tonta negra. También tiene una araña en el mismo brazo y un pequeño halcón en el otro. En su espalda, podemos encontrar un corazón y una palmera en su pierna izquierda.

Pero hay uno que, hasta ahora, se nos había escapado. Se trata de uno muy concreto del que ella se avergüenza, cosa que ha reconocido en varios vídeos. Está situado en la parte superior de su zona púbica y siempre ha rehusado enseñarlo… hasta ahora.

Lo único que sabíamos del tatuaje hasta ahora, provenía de su propia boca: «es una especie de tribal un poco feo y que no se entiende». Explicó también que se lo hizo cuando tenía tan solo 15 años sin el consentimiento de sus padres… y esas cosas, por lo general, no acaban demasiado bien.

Ahora ha sido ella la que ha dado el paso de, al fin, mostrárnoslo con la intención de mandar un mensaje muy concreto: “Nunca os hagáis tatuajes sin pensarlo. Los que me seguís desde hace mucho ya lo conocéis pero siempre me lo tapo con la mano”.

Lo cierto es que la mayoría de sus fans han agradecido esta revelación y se han tomado la publicación con bastante humor, apoyándola y animándola a no preocuparse por este tipo de cosas.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este ‘particular’ tatuaje? ¿También tenéis alguno del que os arrepintáis? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: El Nacional.