La vida es una gran incógnita. Es verdad que, en nuestro día a día, podemos tener la creencia de que sabemos muchas cosas, pero esto no es más que una ilusión; no sabemos nada y, cuanto antes lo sepamos, mejor. Lo mejor es saber que no sabemos nada (no sé de qué me suena esto…). Pero nuestro propósito de hoy es mucho más elevado; nuestra misión de hoy es la de arrojar un poco de luz sobre la oscuridad que enjaula vuestras vidas.

Aquí os dejamos la verdad detrás de algunos artilugios cuyo funcionamiento, muy probablemente, desconocíais:

1La parte azul de la goma de borrar

Gran parte de nuestra infancia ha estado protagonizada por los mitos alrededor de nuestros útiles escolares. Libretas con espiral, estuches con forma de consolador o sacapuntas que presentaban más tecnología que muchos teléfonos móviles actuales. Pero si hay un objeto que ha generado controversias por encima de los demás, ese es la goma de borrar de dos colores.

La parte roja se utilizaba para borrar el lápiz… pero el azul tenía un propósito mucho más especial: borrar la tinta de boli. Eso sí: debías utilizar un papel grueso. En caso contrario, acabarías por romper la hoja por la mitad.

2¿Para qué sirve ese cilindro del cargador?

Lo cierto es que la mayoría de cargadores disponen de este dispositivo, pero la mayoría de los mortales desconocemos por completo su funcionamiento. ¿Qué tecnología alienígena hay detrás de este pequeño artefacto? Lo cierto es que bastante: su interior es un núcleo magnético que permite asegurar que tu conexión inalámbrica no sea interrumpida por las vibraciones que provocan una serie de perturbaciones y que provienen del propio portátil o de otros aparatos electrónicos.

3¿Para qué tantos agujeros?

La mayoría de zapatillas vienen armadas con este agujero extra pero… ¿para qué sirve? Lo cierto es que, si practicamos deporte, deberíamos pasar los cordones por este agujero, ya que sirve para que el pie no se deslice dentro del zapato.

4El agujero en la cuchara de los espaguetis





Esto no sirve para remover mejor la pasta; esto sirve para que, en caso de que no sepamos separar una porción de espaguetis individual, podamos hacerlo con facilidad. Un puñado de pasta con este diámetro es lo que una persona, en teoría, debe consumir.

5El bolsillo pequeño de tus pantalones vaqueros

Lo cierto es que la mayoría de pantalones vaqueros disponen de un bolsillo pequeñito dentro del bolsillo grande… ¿Es para llevar monedas? ¿Para llevar el Tamagotchi? Para nada: es (o era) para llevar el reloj de bolsillo. Así de simple.

6El agujero de la tapa del bolígrafo

Los bolis Bic tenían un pequeño agujero en el tapón que, la mayoría, utilizábamos para hacer el tonto de una forma u otra… pero su función era mucho más solemne: salvarnos la vida. Los fabricantes diseñaron este tapón de tal forma que, si un niño se lo tragaba, no se quedase en la garganta sin dejar pasar el aire (de ahí el agujero).

7Trozos de tela que incluyen las prendas que compramos

Esto no se trata de una forma de reparar la ropa en caso de que se nos rompa; se trata de una zona que nos ofrece el fabricante para que probemos el detergente que utilicemos antes de aplicarlo a toda la prenda y crear un estropicio sin querer.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas curiosidades? ¿Ya las conocíais con anterioridad? Dejádnoslo en los comentarios.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 

Fuentes: Rolloid.

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