Cuando lo excepcional es la norma, lo normal se vuelve único.

No me confundáis. Por supuesto que aquello que es único y perfecto se ve genial, pero cuando ya se te hace el ojo a esa perfección antinatural e idealizada, se empieza a echar verdaderamente de menos una naturalidad que te deje respirar y entender que seguimos siendo humanos, después de todo.

Porque un cuerpo retocado por Photoshop, siendo lo equivalente a extirparse unas cuantas costillas, puede parecernos buena idea dentro de nuestras mentes distorsionadas cuando lo vemos en una foto de Instagram, pero créeme cuando te digo que si vieses uno de esos retoques andando por la calle, en más de una ocasión te llevarías un buen susto.

En este sentido, han sido muchas las marcas criticadas por lucir modelos directamente enfermas, haciendo apología de los desórdenes alimenticios, marcando huesos que no sabíamos ni que existían, y revelando los grandes secretos de las modelos a la hora de no comer.

Es por esto que cada vez son más las marcas que optan por mostrar en sus campañas a mujeres reales que lucen cuerpos que no te costaría ver en plena calle. En este caso, ha sido H&M quien ha dado su propio paso de gigante.

La marca ya ha trabajado anteriormente con modelos que se salían de la norma de la perfección, pero, poniéndonos sinceros: tampoco es que se la jugasen mucho realmente.

O eso era así hasta la última campaña de bikinis para el verano, en la que han optado por una modelo que nadie esperaba ver en catálogos comerciales.

Y como no podía ser de otra manera, gracias a Jill Kortleve, la modelo, su campaña se ha vuelto viral.

Al publicar la primera imagen de promoción en su cuenta de Instagram, en menos de una semana alcanzaron más de 870.000 ‘me gusta’ y cientos de comentarios positivos, como: «¡Me encanta! Gran elección de la modelo», «Más mujeres hermosas como ella, por favor» o «por fin algunas modelos reales».

En Instagram, donde cuenta con más de 57.000 seguidores en su perfil personal, Jill Kortleve muestra imágenes de sus campañas publicitarias así como fotos de su día a día en las que puedes ver que es una mujer tan normal como cualquiera que esté leyendo este artículo.

Y es que ¿quién mejor que ella podría enseñarte el bikini que más rollazo te de este verano?

La joven, de origen holandés y de residencia en Nueva York, tiene 25 años, mide 1,75 cm y viene con unas medidas de 91-84-107,5 cm, muy diferentes del clásico 90-60-90, pero poco impedimento ha supuesto para su carrera en el mundo de la moda, ya que esta profesional ya ha debutado en pasarelas para Alexander McQueen, y ha sido una de las imágenes principales de Fenty Beauty, la firma de cosmética y lencería de Rihanna.

«Quiero inspirar a niñas y niños y mostrarles que no pasa nada si no cumples con los estándares de belleza, está bien ser una mujer morena y tener bigote y pelo en los brazos, y está bien si no tienes un estómago plano».

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Fuente: 20 minutos