La infancia debería ser una época de nuestras vidas llena de aprendizajes, de emociones positivas, de recibir buenas valoraciones, de experimentar nuevas experiencias para así estimular nuestro cerebro… Pero hay situaciones que se cargan todo lo anterior y te hacen pasar esa época con amarguras, miedos y sufrimiento. Casos de maltratos, negligencias, violaciones, raptos… que hacen que el niño tenga que madurar demasiado rápido y que lleve consigo traumas y trastornos mentales derivados de estas horribles situaciones.

Este es el caso de Natascha Kampusch, la niña secuestrada con tan solo 10 años. Seguramente no sepas de quién te estamos hablando, y es que este caso pasó en Austria. Esta niña fue secuestrada durante 3096 días y la esperanza fue lo único que la salvó de no desvanecerse en esta situación.

Ella aprendió lecciones de vida que ninguno de sus compañeros de su misma edad podría comprender. Ahora ella quiere hablar y contar su historia para ayudar a la gente que ha pasado por una situación similar.

Un día normal en Austria, el 2 de marzo del 1998, una mujer llamó a la policía de Viena para avisar de que su hija de 10 años había desaparecido.

La mujer, llamada Brigitta Sirny, explicó a la policía que el domingo anterior, volvió de pasar unos días de vacaciones con su padre en Hungría y el lunes la llevó al colegio. Pero nunca regresó a la casa.

La escuela avisó a Brigitta de que Natascha no había ido a la escuela ese día. En ese momento, esta madre asustada decidió llamar a la policía. La búsqueda se puso en marcha al momento haciendo el mismo recorrido de la niña para ir al colegio. Pero no encontraron ningún rastro de la pequeña.

La policía sugirió que creían que la niña había sido secuestrada y comenzaron a indagar. Una estudiante de 12 años llamó a la policía diciendo que había visto a una niña siendo obligada a subir a una furgoneta blanca. Investigando, vieron que Wolfgang Přiklopil tenía una furgoneta muy parecida a la descrita por la estudiante.





Lo interrogaron y no tuvo coartada. La policía revisó muchos coches y este hombre no llamó demasiado la atención. Al tiempo se olvidaron de él, pero lo que no vieron era que tenía a la pequeña secuestrada en una habitación de 5 metros cuadrados en las profundidades de su casa. Natascha pasó el tiempo leyendo, mirando la TV… mientras la policía centraba su investigación en otro hombre sospechoso.

En 2005, se relajó y comenzó a dejar que Natascha saliera a caminar por su jardín. Un año después, incluso le permitió nadar en la piscina de su vecino. Pero Natascha logró escapar.

En 2008 cuando Přiklopil le pidió a la niña que aspirara su coche, ella aprovechó y salió corriendo. Llamó a la puerta de una de las casas más cercanas y pidió ayuda. Al final, una anciana la ayudó y llamó a la policía. Las autoridades trataron de atrapar a Přiklopil, pero este acabó por suicidarse lanzándose a las vías de un tren situado a las afueras de Viena.

Durante mucho tiempo, Natascha, tuvo miedo de hablar sobre su secuestro. Pero con el tiempo, ella comenzó a hablar con los periodistas. Escribió una autobiografía 3096 días y se filmó una película basada en ella, además de muchos otros documentales y piezas filmográficas.





¿Has flipado con el caso de Natascha? ¿Ya lo conocías? Cuéntanoslo todo en los comentarios.

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