Seguro que en más de una ocasión, alguna de tus travesuras infantiles terminó mereciéndose un aviso de tus padres en forma de «Si te portas tan mal, irás a la cárcel», o alguna frase por el estilo que, obviamente, tus progenitores se tomaban medio en broma y les divertía cómo tu reacción al respecto era completamente seria.

Pero luego llegas a los 18 años y la broma pierde toda la gracia. El riesgo es real, y lo mejor es que aprendieras un comportamiento civilizado y adaptado a las normas para ese momento, pues de lo contrario podrías llegar a pasarlo muy mal.

Ya no nos tienen que contar historias para que aunque sea por miedo, nos portemos bien, pero un usuario de Reddit pensó que al menos sería interesante; por ello hizo un hilo para que los expresidiarios de Internet hablasen de sus peores experiencias en la cárcel. Probablemente de las cosas que peor cuerpo te dejarán hoy.

6Guardias

Sabemos que un clásico del cine carcelario es el papel del vigilante malvado, y aunque negamos la generalización de este personaje a toda la profesión, no se puede descartar que haberlos, haylos. Ya se demostró en su día con el experimento de la cárcel de Stanford, la facilidad con la que una persona en una situación de poder frente a alguien que se etiqueta como inferior, tiende al sadismo, y en ocasiones, a disfrutar de él.

«El trato que nos daban los guardias a nosotras incluía dejar de darle algunos medicamentos a según qué mujeres para «ver qué pasaba” (especialmente a las que tenían problemas psíquicos). También nos prohibían y extraían los productos sanitarios íntimos. Entonces, nos dejaban sangrar libremente, pero cuando manchábamos el uniforme nos daban una paliza».

5Botella con heces.

Parecerá raro, pero es bastante normal en las cárceles que los reclusos se hagan «armas» rellenando con heces las botellas de plástico o de champú para utilizarlas como amenaza, hacerlas tragar o cubrir las camas de sus enemigos.

Por eso no conviene llevarse mal con nadie. En muchos centros han prohibido cualquier tipo de bote que se pueda utilizar con este fin.

4Caníbal

«Mi embarazo en la cárcel fue una pesadilla, no solo me amenazaban con patearme hasta matar a mi bebé en mi vientre, sino que, además, mi compañera de celda estaba allí por haber hervido vivo a su bebé y comérselo luego.»

3Negligencias médicas

«La falta de atención médica provoca un gran número de muertes en las cárceles, y lo he visto con mis propios ojos: desde un recluso que murió retorciéndose y gritando de dolor en el suelo mientras los guardias se reían de él, a uno que le amputaron la pierna equivocada por una infección, y acabó por no tener ninguna.

Yo simplemente rezaba por no enfermar.»

2Comida «para morirse»

«Mientras estuve en prisión cuando era joven, trabajé en la cocina, y veía cómo la comida llegaba con insectos, mohosa y pasada. En las bandejas de carne, directamente ponía que no era apta para el consumo humano.

Cuando lo comenté al resto de presos, escribimos todos un montón de solicitudes de inspección al departamento de salud local».

1Alcohol casero.

«La cárcel es un lugar de adictos, y muchos presos. Al no poder conseguir nada más intentan preparar alcohol casero, muchas veces haciendo auténticas locuras que no podrían ser más tóxicas, curiosamente consiguen emborracharse, bajo el coste de los dolores de estómago que produce y más de una muerte que presencié».

¿Qué piensas de este artículo? Cuéntanos tu opinión en los comentarios de Facebook e Instagram.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Código nuevo