Las películas son una manera de ver la realidad contada por un director, un puñado de actores y un contexto concreto. Vemos las realidades a través de las historias que nos cuentan, y si estas películas saben transmitir bien un mensaje concreto, lo más probable es que calen para siempre en nuestro imaginario. Está claro que hacer esto es muy difícil, pero cuando lo consiguen, queda para la prosperidad. Historias tan bonitas y sentidas como las de Titanic, El diario de Noa, Cartas a Julieta, etc.

Pero… ¿recordáis esa película italiana que os hizo llorar tantísimo cuando la visteis? Sí, exacto, La vida es Bella. La película fue tan exitosa que ganó tres premios Oscar: premio a mejor actor, mejor película extranjera y mejor banda sonora. Y es que, sin duda, es una de las películas que todo el mundo recuerda con cariño y que se clasificó como una de las películas mejor valoradas de todos los tiempos por la crítica internacional.

Hace más de 20 años que se estrenaba esta exitosa película, protagonizada y dirigida por Roberto Benigni, un padre de familia que tuvo que adaptar el entorno tan oscuro de un campo de concentración nazi para que su hijo no viviera las brutalidades que pasaban en esos lugares.

El reparto de personajes también dio protagonismo a Nicoleta Braschi, su mujer en la película y en la vida real. Esta hacía de la madre del pequeño que tuvo que separarse de ellos a causa de las autoridades nazis. Para evitar spoilers, por si alguien en el mundo aún no la ha visto, no desvelaremos el final de la película.

Pues seguramente también recordarás al pequeño protagonista de la película, Giosuè, de 5 años, ese niño que jugaba a los juegos que se inventaba su padre para que no lo pasase mal en esa situación tan trágica que estaban viviendo.

Pues bien, actualmente, ya no es un niño desvalido que necesita que su padre lo cuide, ahora se ha convertido en un chico que sigue con su carrera y se ha transformado en todo un actorazo llamado Giorgio Cantarini.

Actualmente Cantarini es todo un hombre que ha cumplido 27 años…. y es que, para quien no lo recuerde, ya han pasado más de 20 años desde el estreno de esta película. Hoy en día sigue actuando, y reside en Estados Unidos, entre Florida y Los Ángeles. También suele estar largas temporadas en Italia, su lugar de nacimiento.

Este joven actor ha actuado en otras películas nominadas al Oscar, y en una ganadora de este famoso premio: Gladiator (2000) el cual interpretaba el hijo del protagonista, Russell Crowe.

También ha participado en programas televisivos en Italia como Ballando con le stelline (Bailando con las Estrellas). Esperamos que su carrera como actor sea fructífera y lo vemos más en la grande pantalla.

¿Habías visto el cambio tan brutal del joven actor? ¿Te ha sorprendido su recorrido como actor? Cuéntanoslo todo en los comentarios.

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