Pese a quien le pese, la vida está conforda por casualidades. Un día puedes estar genial en tu casa mirando Juego de Tronos y, al otro, salir a la calle y que te caiga una ceta en la cabeza y quedarte como Bran Stark. Las cosas son así y, por suerte o por desgracia, no podemos controlarlo.

Pero hay ocasiones en las que la casualidad sí nos favorece o, como mínimo, nos regala situaciones de lo  s ‘hermosas’, a falta de un adjetivo mejor. Aquí os dejamos unas cuantas igenes que nos demuestran que, en ocasiones, la casualidad es verdaderamente gica.

1La casualidad

Justo estaba mirando la ficha de ese pajarito cuando va y un ejemplar de la mis especie se posó cerca de su no.

2Los caprichos del congelador

Esta es la prueba de que no siempre es  la idea dejar una lata de refresco en el congelador.

3Fuego valyrio

Ya es complicado escupir fuego…  s todavía hacer un dragón con el mismo.

4El mejor agente de seguridad

Tanto es así que, de una for  un poco extraña e indirecta, le otorgaron el placer de parecerse mucho a una escultura de otra persona.



5Directo a la luna

Si es que la verdad no tiene pérdida.

6En el momento exacto

Este fotógrafo quería captar las auroras boreales cuando, de la nada, surgió un meteorito.

7Huevos gemelos

La posibilidad de que esto ocurra es del 0,003%… igínate.

8La abuela a juego

La sorpresa que se llevaron al llegar al hotel y ver que la abuela se había hecho un vestido con la moqueta del recinto…

9Milésimas de segundo

Justo en el momento que cayó el rayo sin que hubiese iluminado toda la ciudad con su destello.

10Su número de la suerte

Llevaba una camiseta con el mismo número de su dorsal y acabó la  ratón justo en esa cifra… no puede ser casualidad.

11Es todo un muñeco

Siempre se lo decían aunque él no entendía muy bien por qué… hasta que entró a la tienda correcta.

12Pasaron 20 años



Desde que este pescador perdió su cartera en el lago de su pueblo hasta que la volvió a recuperar por casualidad. Las cosas que tiene la vida…

13Brujas es una ciudad mágica

Que nos regala situaciones tan improbables como estas.

14No son damas de honor

Simplemente, por el motivo que sea, coincidió que todas llevaron el mismo vestido a esa boda. Quién aguanta los comentarios…

A vosotros, ¿qué os han parecido estas casualidades tan locas? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que,  s abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).