Japón es sin duda la cabeza del top de destinos soñados para muchos cada año para la hora de planificar el viaje de vacaciones.

La cultura, gastronomía y estética del país son algunas de las cosas s llativas, a parte, obviamente, de todo el movimiento fan que existe al rededor del mundo del anime, nga y videojuegos.

Pero Japón es mucho s que comida y frikadas, y quienes viven allí sufren una situación social que aquí sería difícil de creer. La población japonesa no es precisamente la mejor a la hora de relacionarse entre sí, y esto provoca una serie de actividades tan extrañas como cuestionables.

Por si te da curiosidad y quieres saber algunas de ellas, hemos seleccionado las que probablemente sean las 8 s extrañas que se podían encontrar.

1Tener una novia de silicona.

Obviamente es un tabú a nivel social y no te mirarán muy bien por ello, pero existen comunidades (s grandes de lo que puedas creer) que apoyan esta actividad, respaldándose en que estas parejas no son celosas ni piden regalos. Claramente, una muestra de lo chista que pueden ser algunos aspectos de su sociedad a día de hoy.

2«Love Hotel».

Básicamente, habitaciones que se alquilan por horas, equipadas con packs de preservativos y todos los juguetes que se pueda querer para los que no tienen un sitio mejor para hacer sus cosas. Y sí, esto es el lugar s solicitado para tener aventuras extratrimoniales, por lo que no se exige que los clientes den sus datos reales.

3Adopta a un adulto.

Sí, has leído bien. Y no es para sacar al tipo de turno de una orfandad adulta, sino para que los grandes empresarios que no tienen descendencia puedan dejar su empresa y herencia a alguien joven que considere digno.

4Familias de alquiler.

Los japoneses tienen un nivel de carencia afectiva a nivel social bastante curioso, y esto es fácilmente traducible en la denda que tiene este servicio. Puedes «alquilar» una pareja e hijos para el fin de sena por el módico precio de 600 euros la hora.

5Hosts clubs. 

Los «Ikemen» son los chicos jóvenes japoneses que siguen una estética concreta, caracterizada por medias melenas planchadas y decoloradas en tonos anaranjados o rubios (o al natural también), y muchos de estos son reclutados por clubes en los que su misión es tratar agradablemente a las clientas que estén dispuestas a pagar por charlar o tor algo con ellos.

6Tener una novia virtual.

Una vez s, otra vía de escape para no sertirse l por huir de los compromisos sociales y de la complejidad de las relaciones interpersonales. Si a ellos les vale… pues ea.



7 El Enjo Kosai.

En Japón hay un eufemismo que se utiliza para que hablar de prostitución suene

menos dratico, y se trata precisamente de este término. A parte de lo cuestionable que puede parecer de norl, la situación empeora cuando los datos revelan que la yoría de las participantes de esta actividad son menores de edad que intentan conseguir el dinero para poder costearse sus caprichos.

8Mascotas por horas.

La falta de cariño viene muchas veces de la no del poco tiempo libre que tienen en una vida de lo s estresante, por lo que para relajarse, una buena opción es acudir a cafés de scotas, o incluso «alquilar» un perrete por unas horas para llevarlo de paseo, a jugar al parque y darle mucho cariño.

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