En realidad no son muchos los que creen en misticismos, magias y ocultismo, pero a todos nos terminan interesando muchísimo todos estos temas; creamos o no.

Es por esto que los programas como Cuarto Milenio o como Radio ultratumba (a ver si alguien más se acuerda de esta) tuvieron mucho éxito, al menos hace un buen tiempo. ¿Y es que a quién no le gusta escuchar historias intrigantes en una noche de verano?

Para daros algo nuevo que contar que no sea la historia de la campanita en el jardín ni la niña de la curva, os hemos traído algunas «vivencias» no contrastadas de usuarios de Internet que podrían ser muy interesantes para contar junto al fuego.

1Cuando el mundo intenta decirte que toca dieta.

Una noche soñé con una compañera del trabajo; en el sueño veía que parecía haber engordado mucho. Se lo decía y me respondía que estaba embarazada.

A la mañana siguiente olvidé mi sueño. Pero en el trabajo lo recordé al verla de nuevo, y parecía que realmente había ganado peso. Le pregunté si ella y su marido no pensaban en tener un bebé. Ella me miró con ojos como platos y dijo: “No me digas que soñaste que estaba embarazada. ¡Ya van 3 personas que me lo han dicho hoy!”.

2¿Una última visita?

Al morir mi padre, luego de su funeral, me acosté en el sofá y lloré durante mucho tiempo. En ese momento no había nadie más que yo en casa, estaba cerrado con llave y las ventanas cerradas, y cuando ya no me quedaron más lágrimas, sentí que alguien me acariciaba la cabeza. De algún modo no me asusté. En ese momento, sentí tanta paz que me quedé dormida plácidamente.

3Cosas del destino… o no.

Crecí en un pueblo muy pequeño. Éramos un grupo de amigos grande, y cuando terminamos la escuela, casi todos decidimos irnos a la ciudad. Las chicas quisieron ir a ver a una anciana local que era una especie de bruja, para que les leyera la fortuna. Nosotros nos reímos, pero decidimos ir con ellas. La anciana me dijo: tu destino y tu mayor felicidad se asociarán con una hermosa flor de color claro. Nunca creí en lo místico, así que lo olvidé.

Casi 10 años después, estaba manejando y frené en un semáforo. Encendí la radio, y escuché: “…y tu felicidad está justo frente a tus ojos, sólo tienes que mirar con más atención”. Levanté los ojos, y vi a una joven que cruzaba la calle con una orquídea blanca en las manos. No sé qué se me cruzó por la cabeza, pero me estacioné y corrí para alcanzarla. Ella se había perdido entre la multitud, tropecé y accidentalmente choqué con otra joven que caminaba frente a mí. Ella se cayó y se torció el tobillo, y la llevé al hospital. Nos conocimos, y desde hace muchos años ella es mi esposa y el gran amor de mi vida. Tiene el cabello muy claro y un hermoso nombre: Margarita.

4Cuando no entiendes las posturas íntimas de tus padres.

En nuestro departamento siempre pasan cosas extrañas, pero mi padre lo niega todo y no se quiere mudar. El otro día, en el dormitorio de mis padres, en el techo blanco y limpio, aparecieron unas huellas polvorientas de manos y pies.

En tres lugares, como si alguien hubiera estado sentado en el techo, sobre la cabeza de mis padres. Era como si nadie hubiera quitado el polvo desde hacía 3 meses, pero se limpiaron fácilmente. Mi madre duerme con miedo, pero mi padre todavía no cree en nada.

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Fuente: Difundir