Aparte de la importancia de la higiene básica, que es  s que evidente, hay otros muchos factores que afectan a como de brillante y blanca se ve nuestra sonrisa. Desde haber

padecido algún tipo de enfermedad o infección bucal (en cuyo caso lo mejor es que antes de cualquier tratamiento de Internet acudas a tu dentista de confianza, pero por si no te resulta  s que obvio, te lo recordamos).

Algunos hábitos también pueden afectar al color de tus dientes, desde tu alimentación, a tu consumo de café, y sobre todo si eres fudor.

Es por esto que si cumples religiosamente con tu higiene dental, es posible que veas que no tienes el tono de blanco que esperas.

Hay muchos productos que se promocionan en las redes como blanqueadores dentales, pero hay que tener cuidado con esto, ya que algunos, como en el caso del carbón activo, son dañinos para el eslte y pueden provocar enfermedades y probles en la salud bucal de quien los utilice.

El equipo de Genial Guru ha decidido poner a prueba algunos métodos desconocidos, y nosotros os hemos traído sus conclusiones finales.

1Cáscara de plátano.

Pasa la parte interior de la cáscara por la superficie de los dientes y dejarla actuar entre 5 y 7 minutos. Después de esto, sólo lávate los dientes como norlmente haces. Puedes utilizar este truco con la frecuencia que quieras, pues no es nada corrosivo.

Valoración:

“Me sentí como una aborigen, creo que limpiaron sus dientes de esta nera. La sensación era genial: los dientes estaban limpios. La incomodidad durante el uso fue que la banana se atasca entre los dientes y, después de eso, debes cepillarte los dientes cuidadosamente. Me resultó incómodo que tenía que comer bananas todos los días para obtener la cáscara, generalmente no hago eso. Desafortunadamente, no hubo efectos visibles”.

2Aceite de árbol de té

Puedes mezclar 5 gotas con media taza de agua para hacerte un enjuague bucal, o puedes usarlo para el cepillado, pero ésta últi práctica deberías limitarla a un par de usos por  sena .

Valoración:



“El primer uso de aceite me provocó una irritación. Durante los primeros días todo se enrojeció alrededor de la boca, el enrojecimiento no desapareció por mucho tiempo. Los labios y la punta de mi lengua se adormecieron por un corto tiempo, pero luego todo pasó. Por lo tanto, es mejor verificar primero las posibles reacciones alérgicas. Las ventajas: sabroso, el aliento es fresco. El método me gustó, puedo seguir aplicando el aceite, pero solo con fines preventivos. No noté el blanqueamiento”.

3Aceite de coco

Aplica una pequeña cantidad de aceite con la ye de tus dedos en tus dientes antes de cepillarlos. Déjalo actuar entre 15 y 20 minutos y luego limpia tus dientes como lo suelas hacer. Tótelo como si fuese una scarilla: puedes hacerlo 2 o 3 veces

por sena.

Valoración:

“El procedimiento con el aceite de coco no es fácil. ¿Cómo aplicarlo a los dientes y asegurarse de que dure 20 minutos? Al final, es un aceite. Hice algo parecido a un protector bucal del papel de aluminio, pero esto tampoco fue muy cómodo. Para este método, es mejor usar un protector bucal verdadero para el blanqueo. Lamentablemente, no obtuve el efecto deseado”.

4Zumo de limón y bicarbonato de sodio

Este método no se recomienda, y menos para usarlo s de 1 vez a la sena. Se aplica un poco de bicarbonato de sodio en el cepillo de dientes y se le añaden unas gotas de zumo de limón recién exprimido. Se recomienda hacer el cepillado muy suavemente para no dañar

el eslte.

Valoración:

“Al principio, la reacción química activa de los ingredientes pellizca y que fuertemente los labios y las encías. Ades, molesta el sabor desagradable de la soda. Pero durante la limpieza desaparecen estas sensaciones.

Los beneficios: los dientes y la cavidad bucal parecen mucho s limpios que después de una pasta dental o enjuague, es cómodo.

Las desventajas: molestia dependiendo del nivel de sensibilidad del eslte, el método puede no ser adecuado para todos. Curiosamente, no noté mucho efecto, tal vez porque fumo. El resultado deseado solo puede ser obtenido después de un par de meses”.

Una vez terminado el experimento de este equipo, la conclusión final fue que los métodos caseros no tienen efectos realmente notables sin llevarse por delante la salud dental, por lo que lo mejor sigue siendo acudir a un especialista.

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Fuente: Genial Gurú