Viajar en avión es una de las razones por las que mucha gente no viaja. Tener que hacer las larguísimas colas para embarcar, tener que estar 3 horas antes en el aeropuerto para tener tiempo de comprar algo del Duty Free, tener que tragarte las películas del avión más antiguas que Matusalén y por supuesto, tener que comer esa pseudo comida que te dan envasada y más insípida que la verdura sin sal.

Aun sabiendo todo esto, la gente toma ese avión ya que es un transporte seguro y rápido, que te deja en un abrir y cerrar de ojos en tu destino que has escogido para pasar las 3 semanas de vacaciones que te dan para todo el año.

Lo que está claro, es que no es lo mismo viajar en zona económica que en primera clase. Y es que los lujos que tienen los que viajan en VIP no pueden ni compararse con los turistas. Siempre hay un asistente que atiende personalmente todas tus necesidades mientras disfrutas de películas acabadas de estrenar en los cines, camas más cómodas que las de tu casa y salas de estar para tomar lo que quieras.

Este tipo de viaje es sin duda para unos pocos privilegiados que tienen demasiado dinero como los famosos, familias reales, empresarios reputados, etc. Pero tener un buen servicio en los vuelos depende, aparte del piloto, de unas personas que han estado seleccionadas después de someterse a duras pruebas de acceso.

Entre ellos, están los asistentes de vuelo que pasan horas y horas asegurándose de que sus huéspedes reciban el mejor trato que han recibido en su vida.

Hoy os presentamos a Mary Kalymnou, una asistente de vuelo que lleva trabajando en esta área más de 13 años. Y es que, sin duda, esta chica tiene el trabajo que todo el mundo soñaría: viajar por todo el mundo. Pero… ¿Es tan perfecto como parece? Pues no, la chica lo describe como un trabajo muy exigente y estresante.





Tienen que atender a todos sus clientes en todo lo que deseen, pero los requisitos que se les piden, no es de un simple camarero, sino que deben tener habilidades mucho más estrictas. Estos asistentes son cocteleros, limpiadores, asistentes personales, proveedores de comida y cuidadores de perros. Parecerá un trabajo fácil, pero la verdad es que tienen que ser los mejores en todo mencionado anteriormente.

La azafata de vuelo Kimberley Benton lleva nueve años trabajando en este sector. Dice que su amor por viajar y ver mundo le llevó a embarcarse en este trabajo de altura. Durante su vida, ha viajado en más de 130 países y en 27 tipos diferentes de aviones de negocios. Para ella, ser un asistente Vip es algo más que poner copas, es crear una experiencia para los viajeros.

Ha celebrado fiestas de cumpleaños, fiestas posteriores para estrellas del pop… es un trabajo que requiere que se tenga que adaptar constantemente a cualquier situación que se le ponga por delante.

En relación con las fiestas, ésta dice que es importante que no se salgan de control y así no dejar que beban demasiado, pero sin arruinar a la diversión, y todo esto, con una sonrisa plantada en medio de la cara.

Kalymnou dice que para tener éxito en esta profesión es importante tener habilidades de catering de primera calidad, pensamiento creativo, buenos modales, así como una actitud elegante y hospitalaria.





¿Estás pensando en hacerte azafata de vuelo privado? Cuéntanoslo todo en los comentarios.

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