Una ruptura siempre es un momento tremendamente complicado. Dejar de estar al lado de la persona con la que, en un momento determinado, te habías propuesto pasar el resto de tu vida, es algo tremendamente duro y doloroso. Una vez llegados a esa situación, solo tenemos dos opciones: hundirnos hasta el fondo del pozo o, como el ave fénix, renacer de nuestras cenizas. Eso es, precisamente, lo que ha hecho el protagonista de nuestra historia de hoy: aprovechar que había tocado fondo para darse un buen impulso hacia la superficie.

Shirapyon es un japonés que, a día de hoy, ha pasado a la historia como uno de esos nuevos ‘héroes de Internet’. Tenía una vida tremendamente conformista en la que se cuidaba poco y prestaba poca atención a su salud cuando, de un día para otro, su mujer lo dejó.

Él mismo se consideraba como un «hombre triste y calvo de mediana edad» y, por decirlo suavemente, había perdido todo el amor propio que se tenía a sí mismo (que, por otro lado, nunca había sido demasiado).

Lo fácil habría sido darse a la bebida; a los malos hábitos. Pero lo que él hizo tuvo muchísimo más mérito: decidió volver a los buenos hábitos deportivos que había tenido de joven y de los que nunca se debió de separar (aunque, como bien nos demuestran estas historias, nunca es tarde).

Se puso las botas (y los guantes para levantar pesas), y decidió que la vida poco saludable y sedentaria se había acabado. Se puso en forma hasta el punto de poder presentarse a concursos de culturismo y, de ahí, decidió que no volvería a bajar.

«Me divorcié hace 5 años, y por un tiempo, solo estaba bebiendo alcohol», explicaba Shirapyon al medio on-line Bored Panda. «Pero entonces recordé mi juventud de repente. Pensé que me gustaría participar en un concurso de culturismo «.

«Perdí peso en mi propio estilo, perdí 12 kilogramos con la dieta y trabajo duro en el gimnasio. En mi primer concurso, no califiqué. Pero me encantó el desafío y ahora llevo 4 años compitiendo en concursos de culturismo «, confesaba Shirapyon.





Lo que Shirapyon ha hecho es agarrarse fuertemente a un hábito y no lo ha soltado para, en parte, no soltarse a sí mismo. En la actualidad, pasa mucho tiempo en el gimnasio y, además, no se pierde ni uno de los eventos deportivos que se celebran en su localidad, sobre todo los relacionados con el mundo del culturismo.

En referencia a que mucha gente se ha inspirado en su caso para dar el paso, él lo tiene muy claro: «Estoy feliz de ser la causa por la cual alguien ha comenzado a cambiar. Si quieres renacer, hazlo mientras estás vivo», decía.

Y la cosa es que, con esta nueva vida, también le ha llegado un nuevo amor:  «Cambié mi cuerpo, y el destino cambió», nos dijo. Y es que , desde hace un tiempo, mantiene una relación con una influencer de fitness a la que también le apasiona ese estilo de vida. «No tiene que ser el culturismo que crea la chispa. Puede ser la natación, una maratón, cualquier afición. Cualquier cosa que requiera perseverancia para superarse. Lucho contra mí mismo, no contra otros».

Lo más importante y relevante que ha sacado de todo esto, es el valor que le ha dado a la vida y, sobre todo, a una vida saludable. Sabe que es un ejemplo y quiere que su mensaje llegue a la máxima cantidad de personas posible: «No hagas excusas hasta que hayas intentado todo lo que puedas», afirma en sus redes sociales.





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