Hoy en #CabronaziSolidario nos hemos propuesto a ayudar a desarrollar la concienciación sobre la desigualdad de género que se desconoce, pero que se encuentra cada día en el mundo de la medicina.

Y no es solo contar que, evidentemente, hay una preferencia hacia la vida profesional como médico de los hombres frente a la de las mujeres, ya que ellas siempre han ocupado un puesto de apoyo, de ayudante, y no desde «el foco principal», por así decirlo.

Saliendo del enfoque profesional, nos encontramos con que el sistema actual de la medicina, también tiene en preferencia a los hombres, y es que incluso en la concienciación sobre enfermedades, se prioriza informar sobre los efectos, síntomas, y problemas de los hombres, ignorando por completo que las mujeres que lo padecen, pueden tener sus variaciones, y por lo tanto se encuentran desinformadas.

Un gran ejemplo de esto que acabamos de revelar es que un alto porcentaje de las mujeres que sufren un paro cardíaco no son conscientes de esto hasta que ya es demasiado tarde, puesto que uno de los principales indicadores de que una mujer está sufriendo un infarto es un fuerte dolor en la zona del estómago, en lugar de en el brazo izquierdo, como ocurre con los hombres.

Este dato lo reveló la Dra. Milagros Pedreira, cardióloga del Servicio de Cardiología y Unidad Coronaria del Centro Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS).

A parte de todo esto que se ha contado ya, existe una diferenciación clara en el tratamiento entre hombres y mujeres dentro de las instalaciones hospitalarias. Está demostrado que a los hombres se les ceden más cirugías que a las mujeres, y que los procesos de rehabilitación, aun por las mismas enfermedades (vamos a volver al ejemplo de un ataque al corazón), en los hombres se les da en un 85% de los casos, y a las mujeres sólo en un 35%.

Y todo lo que acabas de leer es solo una pequeña parte, todo va a mucho más, desde la desconsideración de las cáusas psicológicas según el trato a las pacientes (las mujeres son más propensas a las enfermedades mentales) hasta la sobremedicación o la negligencia frente a el dolor que puede sufrir una enferma, en comparación al de un hombre en su misma situación.

Como todo lo que os hemos explicado sigue siendo poco, os dejamos algunos enlaces que os lo contarán todo más profundamente:

Injusticias en la atención sanitaria a mujeres enfermas.

-Diferencias entre los infartos en mujeres y hombres.

-La ciencia y la práctica médica, un reflejo de la sociedad patriarcal

 

¡Muchas gracias, Cabronazis!