El mundo está cambiando. Puede que no a la velocidad que nos gustaría y puede que, en muchas ocasiones, retrocedamos muchos de los pasos que habíamos dado hacia adelante. Pero lo que es innegable es que hay algo que se ha despertado y que, muy probablemente, no volverá a dormirse.

Una prueba de ello es que, hoy en día, nos escandalicen cosas que, hace unos años, no solo no habrían resultado preocupantes, sino que, incluso, podrían haber sido motivo de burla o chiste.

La historia que os traemos hoy es un buen reflejo de esto que os explicamos. De cómo, a través de las redes sociales, se puede denunciar una situación injusta y que miles de personas se sumen a la defensa de la persona o personas afectadas.

Todo comenzó cuando la usuaria de Twitter @LaraGz90 compartió una captura de Whatsapp en la que mostraba la conversación que había mantenido con la empleada de una agencia de alquiler de pisos, en referencia a una habitación que quería alquilar.

“Bueno pues me he quedado sin un posible piso por ser trans, ¿qué tal vuestro día? Le he puesto lo de la voz porque hablé por teléfono con ella y se la veía un poco confusa a ratos”, escribió la joven en su cuenta de Twitter.

En la conversación, ella es tremendamente correcta y explica la situación que hay para no crear ninguna confusión (porque, por desgracia, puede haberla): “Si igual te ha despistado un poco mi voz es porque soy una chica transgénero que espero que eso no sea un problema”.

Y ahí es cuando la empleada de la agencia le niega la posibilidad de realizar el alquiler ‘escurriéndole el bulto’ a sus superiores: “Te aseguro que a mí no me importa, el problema es que trabajo con una agencia que me manda estudiantes, generalmente extranjeras y son bastante estrictos en estos aspectos”.

“Por ejemplo no admiten estancias mixtas, solo chicas o chicos en la casa… y me temo que para ellos sí puede ser un problema y no me puedo permitir tener problemas con ellos porque estoy sin trabajo y estoy viviendo de esto”, continúa la empleada de la agencia.

“No sabes cómo lo siento. Pero estoy segura de que enseguida encontrarás. Si no, me lo dices y ves qué podemos hacer”, concluía. Por mucho que la empleada haya sido educada y, hasta cierto punto, ‘correcta’, lo que se desprendía de su mensaje era tremendamente grave: no le iban a alquilar el piso por ser trans.

El mensaje publicado por Lara, en muy pocos días, ya ha acumulado casi 2.000 retuits y más de 3.000 ‘likes’ y muchísimas personas han comentado la publicación dejando su apoyo y pidiendo que se hagan públicos los datos de la agencia que la ha rechazado para llamar al boicot… pero, respecto a esto, ella no puede aportar más información: “Una chica por twitter me pasó este número, que es el de su casera, y cuando hablé con ella pues me contestó esto”.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este caso? Dejádnoslo en los comentarios. 

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