Josephine Desgrand es una joven procedente de Queensland, en Australia. Su historia empieza en los años de colegio e instituto, tuvo una adolescencia marcada por el bullying que sufría debido a su sobrepeso.

Pero su talla era mucho más que una fuente de insultos, sino que también significaba un gran riesgo para su salud.

Antes de llegar a los 17 años ya había superado los 100 kilos de peso.

Estas situaciones solo tienen una posible salida, y es que el implicado decida poner remedio por voluntad propia, tiene que llegar un momento en el que diga: «hasta aquí hemos llegao'» y para Josephine ese momento llegó el día que al ponerse sobre la báscula vio que había llegado a los 127 kilogramos.

Ahora era momento de preocuparse por su salud.

“Comencé una dieta baja en carbohidratos y nada de azúcar. Integré dulces naturales cuando ya habían pasado 6 meses”.

Su nuevo estilo de vida no era un camino fácil, ahora vigilaba sus comidas y practicaba horas de ejercicio para quemarlo todo. Pero los resultados tardaban en aparecer.

Mantenerse positivo cuando se empieza un periodo de cambio y superación personal es lo más difícil.

“No lo veía como una dieta para perder peso sino como un cambio en mi manera de vivir”.

Para conseguir lo que ves ahora, tuvo que estar con su duro sistema de recuperación un total de 2 años. El truco es convertirlo todo en rutina, una vez esto ocurre, todo se facilita.

Hoy en día y 62 kilos menos, parece una persona completamente diferente, y también se siente así, auqnue en el fondo sabe que sigue siendo la misma chica, con el mismo sentido del humor, pero mucha más energía.

“En estos dos años he pasado por muchas dificultades pero decidí seguir adelante. Todo el mundo tiene malos días. Nunca dejen que un tropiezo se convierta en el final del camino”.


Ahora Josephine comparte a través de sus redes sociales muchas fotos del antes y el después de su cambio, y estas han servido de gran inspiración para muchos de sus seguidores, quienes oyen y prueban sus consejos de vida sana.

“La salud no se trata solamente de lo que comes y bebes. También es importante lo que piensas y dices. Haz que tu salud mental sea una prioridad”.

De esta forma, consiguió cumplir uno de sus sueños, ponerse un vestido que la hiciera sentir bella durante su graduación. Todas tenemos un vestido así, y es una pena cuando no nos queda y no es culpa del tallaje pequeño (que muchas veces lo es y no hay que obsesionarse. ojo.)

 

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Fuente: Difundir