A pesar de los esfuerzos invertidos por un gran número de personas, que intentan reforzar la vida sana por encima de la estética que marque la moda en cada momento, las grandes marcas y la alta costura siguen prefiriendo a modelos que en la mayoría de los casos son capaces de mantener su trabajo y cuerpo a golpe de enfermedades y trastornos alimenticios.

Es por esto que toda revelación es poca. Cada vez que se lanza un mensaje de body positive se está reforzando que todo el mundo merece respeto y representación, y que como se ha dicho toda la vida, la salud es lo primero.

Y si esto es así, el quererse uno mismo iría justo después.

Es por esto que hoy compartimos la historia de Mia Kang, una modelo profesional que decidió cambiar por completo su estilo de vida, empezando por su talla, y que ahora se atreve a hablar sin miedo de ello y todo lo que ha dejado atrás.

Izquierda: 2015. Talla 34. No comí nada sólido en 10 días y me fumaba un paquete de cigarrillos diario. Estaba obsesionada con que se notara mi clavícula, costillas y caderas. Estaba obsesionada con tener un «thigh gap» (hueco entre las piernas).

Tenía un trabajo de modelo con bikinis para una revista deportiva e intentaba verme como un ángel de Victoria’s Secret.



Desde la industria me dijeron que estaba en mi mejor momento, que nunca me vi tan bien como entonces, y que sólo tenía que bajar un poco más de peso. Odiaba como me veía, pensaba que estaba gorda y vivía con una ansiedad constante.

Derecha: Ahora. Talla M. Siento que finalmente me he convertido en una mujer. Me encantan mis piernas, mis curvas. Adoro mi fuerza y el hecho de que probablemente pueda patearte el culo. Sigo teniendo inseguridades sobre como me adapto a mi nuevo cuerpo, como todo el mundo. Pero conozco mi cuerpo, lo respeto y lo amo.

No es fácil para mi publicar estas imágenes porque aún sigo enferma, y es algo con lo que tendré que vivir por el resto de mi vida. Una pequeña parte de mí se ve ahora con odio. Los desórdenes alimenticios y la dismorfia corporal no desaparecen, pero puedes aprender a controlarlos .



Puedes reprogramar tu mente. Quiero publicar las imágenes que nunca hubiera subido. Quiero demostrar a las mujeres que está bien ganar peso. Tenemos el placer de tener unos cuerpos preciosos, disfruta tus curvas, disfruta ser MUJER. Vive sana y con confianza.

Sólo tenemos un cuerpo y una vida, no dejes que tus inseguridades te aparten de la felicidad.



A día de hoy, Mia no ha dejado las pasarelas, aunque estas sí que se han visto reducidas por su nueva talla, pero dedica su vida a ayudar a otras mujeres a que superen junto a ella sus problemas de inseguridad.

¿Qué te ha parecido el cambio de Mia? Cuéntanos lo que piensas en los comentarios de Facebook e Instagram.

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