En los tiempos que corren, parece que algo tan básico como el derecho a la vivienda sigue teniendo una gran serie de matices, haciendo de este tema aún a día de hoy, un asunto difícil de resolver.

Y es que en España tenemos muchos casos que cuestionan el cómo funciona todo el sistema de viviendas, los desahucios, alquileres ilegales, subida de precios, reorganización de los barrios para favorecer el alquiler de turismo y los problemas de okupación ahora mismo son unos temas que nos traen de cabeza.

Es cierto que actualmente existe un cierto miedo a abandonar la vivienda ahora que se acercan las vacaciones, ya que se ha dado la señal de alarma sobre la posibilidad de que a la vuelta a casa, te encuentres con que no puedes entrar, y pases a una situación de desamparo frente a la justicia.

En contra de lo que se dice de que «la justicia beneficia a los okupas en todos los casos», la realidad es bastante distinta, ya que el supuesto beneficio no viene a manos de la ley en sí, sino de las esperas por temas burocráticos, y la lentitud del sistema, y es justo lo que se plantea a mejorar para encontrar mejores soluciones y más rápidas.

Pero por otro lado, ¿qué puede defender a un alquilado sin contrato de que lo tachen de okupa cuando al propietario le apetezca? Este es el dilema que se ha planteado en Espejo público luego de que Montse, una propietaria, denunciase que su casa había sido okupada a la vuelta de sus vacaciones.

La cuestión es que se encuentran dos testimonios muy diferentes: por un lado, Montse asegura que a la vuelta de unas vacaciones en el sur, encontró que su casa había sido okupada por una familia turca, y que al no tener otra vivienda, ha tenido que irse a vivir con su madre.

También cuenta que la familia, al tener dos menores de edad, se ampara en la ley del menor para seguir utilizando la vivienda sin que se pueda hacer nada por evitarlo, y que se siente completamente desprotegida por la ley. Aun así, hay que hablar de que en este ámbito, la ley del menor es indiscutiblemente necesaria.

Por otro lado, a pesar de que Montse intentaba evitar en todo momento la conversación y diálogo con el supuesto okupa, los reporteros lograron entrevistarle para conocer su versión de los acontecimientos.

El supuesto okupa, de origen turco afirma que ha estado viviendo junto a su familia en la vivienda desde dos años y medio atrás con un alquiler ilegal, puesto que la propietaria no quería pagar impuestos por el alquiler.

«Me ha cobrado por mi piso de 70 metros cuadrados 1.500 euros. Me parece bien. Y un día, un verano las cosas me han ido mal y cerré un negocio y le avisé de que me iba a la quiebra»

Además de esto, también ha asegurado que la dueña ha compartido fotografías de los dos menores con las empresas de desahucios y con otros desconocidos, que se sienten amenazados constantemente y que les ha enviado a matones para sacarlos de la casa.

 «Yo tengo una familia y así como así no voy a salir»

¿Qué piensas de lo que ha ocurrido? ¿Cómo crees que podría plantearse una solución? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuente: Antena3