¿Alguna vez habéis sentido algo extraño en vuestro cuerpo y lo habéis buscado en Google? Esta es una práctica bastante más habitual de lo que debería y, desde ya, tenemos que decir que lo mejor sería NO hacerlo. No somos médicos y, por lo tanto, no podemos diagnosticarnos por las tonterías que nos digan cuatro locos.

Nuestro cuerpo nos manda muchas señales y lo mejor es no volverse locos con ellas. Aquí, gracias a Genial, os dejamos algunos de los síntomas que más nos suelen aterrorizar y que, por lo general, no son nada (más que paranoias, claro).

1Dolor en el pecho

Esto es uno de los signos de alerta más comunes en todo el mundo: a la mínima que nos duele un poco el pecho, inmediatamente pensamos que nos está dando un infarto… y no tiene por qué ser así. La acidez estomacal, el estrés, la ansiedad y demasiado esfuerzo en los músculos del pecho de forma incorrecta en el gimnasio también pueden causar este tipo de dolor en el pecho.

2Marcas y protuberancias en la piel

Cuando nos encontramos algo raro en la piel, lo primero que pensamos es que tenemos un cáncer de piel o algo por el estilo… y lo más probable es que no sea nada de eso y que no se trate de nada más que un lunar, un quiste, un lipoma (tumor benigno de tejido blando), u otro crecimiento no canceroso. Eso sí: consulta a tu médico.

3Flotadores oculares

¿Manchitas negras en la vista? No son más que trozos de ‘porquería’ alojados en tu ojo y que contrastan al mirar una superficie blanca o clara. Ya desaparecerán (o no), tú no te preocupes.

4Chasquidos en las articulaciones

No tiene por qué ser artritis. Ese sonido se debe a la liberación de gas acumulado en el líquido sinovial que tenemos en las articulaciones. El sonido es fuerte, pero no peligroso. Eso sí: si va acompañado de dolor, ve al médico.

5Mareos después de estar sentado

¿Pasas mucho rato sentado y te mareas al ponerte de pie? La sangre fluye hacia el cerebro cuando te pones de pie y provoca esa sensación de ‘ver estrellas’. No es nada malo, simplemente quédate quieto y se te pasará.

6Espasmos musculares

Es muy poco probable que tengas ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). Hay muchos factores que pueden causar que los músculos, en un momento determinado, tengan espasmos: estiramiento excesivo de los músculos, sentirse ansioso o no tomar suficiente agua.

7Tembleques

Tener temblores repentinos no tiene por qué estar asociado con tener Parkinson. Se pueden experimentar temblores causados por pasar mucho tiempo sin comer o por mantener una mala alimentación. Tener mucho estrés o una deficiencia de yodo o vitamina B12 también puede ser un factor determinante.

8Arrugas o líneas en las uñas

Al igual que nuestra cara, con los años, las uñas también se ‘arrugan’ y se vuelven imperfectas. Su nombre médico es onychorrhexis que, en el idioma de los humanos, se traduce como “uñas quebradizas”. Eso sí: si se empiezan a deformar mucho, ve al médico.

9Olvidar cosas

El estrés, ir con prisa, cansancio o incluso beber demasiado, puede causar que nuestra memoria, en momentos determinados, falle. Pero no te preocupes: lo más probable es que no tengas Alzheimer. Relájate un poco, duerme bien y aliméntate correctamente.

A vosotros, ¿os ha preocupado alguna vez alguna de estas cosas? Dejádnoslo en los comentarios.

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