Aproximadamente, el 90% de la población mundial es diestra. Teniendo ese dato sobre la mesa, es comprensible que la mayoría de ‘cosas’ que hemos inventado o diseñado para aplicar en nuestro día a día, estén pensadas para personas diestras… pero, ¿qué pasa con el resto? ¿Qué pasa con ese otro 10%? ¿No se merecen, acaso, lo mismo que el resto?

Para empatizar un poco con ese 10% (yo no soy uno de ellos, qué os habéis creído…), hoy vamos a repasar algunos de los mayores pequeños problemas que tienen en su día a día.

1¿Verdad que parece que vaya mutilado todo el día por ahí?

Lo cierto es que el culpable de todo esto es la maldita espiral de las libretas. Por la forma en la que escribimos (de izquierda a derecha), su antebrazo se verá siempre perjudicado.

Pero es que claro, si esto ya estaba complicado, aún faltaba por ver la versión todavía más peligrosa: la de la carpeta de tres anillas; aquí, directamente, era imposible escribir.

2¿Los abridores de latas?

Podían ser una auténtica tortura para los zurdos y lo cierto es que más valía abrir la lata a disparos que con uno de estos.

3Adiós a los helados



Esto, en el calor del verano, podía ser una auténtica tortura.

4Más que habitual

Así tienen las libretas la mayoría de los zurdos. Ya no se trata ni de algo estético, sino de poder leer lo que se escribe.

Y es que luego está el tema de como quedan las manos, que parece que te hayan tomado las huellas dactilares en comisaría.

Y es que la tinta de bolígrafo cuesta muchísimo de sacar con agua y jabón, por lo que estás dos o tres días pareciendo un indigente.

5El corazón roto en mil pedazos

Entrar a una sala así y encontrarse eso podía ser una situación de lo más triste y dolorosa.

6Ponerse en las esquinas

El objetivo de buscar las esquinas de la mesa siempre era el mismo: no darse golpes con los codos del que tenemos al lado.

7Cada día en clase

A todo esto, hay que sumarle la incomodidad que suponían este tipo de situaciones tan ‘íntimas’ con compañeros y compañeras de clase.

8Lo de las tijeras no es un mito…

Por la forma en la que cortan, era muy probable que ocurriesen cosas como esta.



Por suerte, en este casi sí sacaron una alternativa.

9El cable maldito

Ir al banco y tener que verse con este tipo de situaciones podía resultar bastante humillante. ¿Por qué el mundo es tan cruel?

10Los números al revés

Hay que hacer peripecias para poder saber la medida exacta que necesitábamos.

11No poder disfrutar de los pequeños placeres

Ese café no sabrá nunca igual…

12El tema de las pizarras también es bastante escabroso

Si querías dedicarte a la enseñanza y eras zurdo, debías tener presente cosas como esta si no quieres llevarte ingratas sorpresas.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas tristes historias? Si sois zurdos, ¿tenéis algún testimonio que compartir con nosotros? Dejádnoslo en los comentarios. 

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