No es extraño escuchar historia de inquilinos desquiciados. Personas que han alquilado su piso y que, al recuperarlo, se encontraron auténticos desastres. ¿Vuestros vecinos de arriba hacen fiestas en las que parece que estén destrozando la casa? ¿Del piso de enfrente sale un hedor insoportable a basura? Eso no es nada comparado con lo que os venimos a contar hoy.

Puede que estemos ante el peor inquilino que ha existido y, cuando veáis cómo dejó el piso que había alquilado, lo entenderéis. Cuando el arrendatario entró al piso, lo que se encontró parecía lo propio del set de rodaje de una película de terror.

El piso está ubicado en la villa de Sittingbourne, Inglaterra. Al parecer, la situación era completamente insostenible y el olor que emanaba la estancia era el propio de un estercolero.

Había un montón de bichos y la basura se acumulaba por todos los rincones de la casa. Lo cierto es que se hace bastante complicado imaginarse cómo era posible que alguien viviese entre esas cuatro paredes.

Graham Holland y su esposa Nicole tuvieron que inspeccionar la propiedad después de que los inquilinos anteriores, que vivieron 12 años en la propiedad, se marchasen. La experiencia fue traumática.

A Holland le costó mucho recuperar el piso y lo cierto es que, teniendo en cuenta las condiciones en las que estaba, casi que hubiese sido mejor pegarle fuego al lugar y volver a construirlo desde cero.

Solo para poder sacar las latas de cerveza acumulada, el señor Holland y su mujer tuvieron que pasarse 4 días trabajando sin parar. La comida descompuesta estaba enganchada al suelo y las paredes; las colillas de cigarrillos habían formado una hedionda y mullida alfombra sobre la cual daba asco caminar.

La reparación de todos los desperfectos fue de unos 12.000 euros y, aún así, el trauma que les ha quedado no se les podrá curar en la vida. Lo peor de todo es que este se trataba de un piso de una sola habitación… ¿cómo habría estado de ser más grande?

Las redes sociales no han tardado el bautizar a este ex-inquilino como ‘el peor del mundo’… y lo cierto es que, como mínimo, podría resultar un gran candidato a este dudoso honor.

”Honestamente no podía pensar otra cosa, creía que estaba en una película de horror”, confesaba Holland. “Yo estaba en completo y absoluto shock. No podía creer que alguien pudiera vivir en este desastre”.

Al parecer, el inquilino sufría de una enfermedad mental que lo empujaba a llevar este estilo de vida. No sabemos si Holland irá a los tribunales, pero lo cierto es que no nos extrañaría en absoluto.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta desastrosa historia? ¿Qué habríais hecho si este hubiese sido vuestro piso? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuentes: difundir