Empezar desde cero en una ciudad completamente nueva persiguiendo un sueño, siempre es difícil, de eso no hay duda, pero si tienes la motivación y las fuerzas suficiente, todo es posible.

Si ya de normal es una tarea bien complicada, la dificultad se multiplica cuando se habla del mundo de las artes. Es por eso que hoy estamos aquí para motivaros, si es vuestro caso u os sentís identificados con la situación que acabo de plantear.

Hoy quiero contaros la historia de el taxista Ryan Weideman, que en busca del éxito como fotógrafo en la gran ciudad de Nueva York, decidió ponerse manos a la obra, sin morir de hambre en el intento.

Y es que los comienzos artísticos pueden ser muy difíciles, pero si se llevan con cabeza todo es posible. Ryan se vio motivado por su vecino, quien era taxista, para compartir su profesión, y de paso, convertir el asiento de atrás en su estudio particular.

Nueva York en 1980 era muy estimulante, pero el alquiler no salía gratis, por lo que la mejor decisión fue la de combinar su pasión con la necesidad.

Como no podía ser de otra forma, sí, hemos traído algunas de las mejores fotografías de aquellos momentos.

Tres chicas y un perro.

El animal sin duda es el más sorprendido por encontrar un fotógrafo en un taxi, nosotros nos sorprendemos ahora mismo por llevar al perro sin seguridad.

Alguien singular.

Suele ocurrir que en las grandes ciudades es donde se encuentra con más facilidad a personas extrañas o con estilos únicos, este, por ejemplo es un caso que lo demuestra.

Noche de chicas.

Estas mujeres sí que saben como pasarlo bien.

¿Timidez?

También es posible que simplemente fuera cansancio.



Buenos amigos.

Esta chica y su perro se ven de lo más unidos, ¡Van juntos a todas partes!

El estilo era otra historia.

Nada que ver con como se sale ahora.

DIVA.

Parece el fotograma de una película antigua.

Con modelo y todo.

Algunos pasajeros incluso se disponían a posar para la lente.

Punk is not Dead.

Así es como se veían realmente los rebeldes de Nueva York

¿Tipos peligrosos?

¿O invitados de una boda? Igualmente resultan un poco intimidantes.

La extraña pareja.

Ella, una bailarina de cabaret, él, un clon de Einstein…¿Se os ocurre una combinación más curiosa?

Photobomb.

Incluso a este fotógrafo se le colaba alguien en sus fotos…

Un toque oscuro.

La mirada más intensa es la de esta chica.

Otro plano de película.

Lo que hace un buen juego de sombras.

She works hard for the money

Las luces nos hacen preguntarnos si hacía las fotos mientras conducía…

El taxibus

Cuando se podía hacer este tipo de cosas… no es algo a echar de menos realmente…

La sorpresa

No, no se esperaba la foto.

Colegas de sombrero.

Cualquier cosa une.

¿Qué te ha parecido esta galería? ¿Cuál es tu sueño por cumplir? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.



Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Te suena