Como ya te habrás dado cuenta, los planes para las vacaciones están a la vuelta de la esquina, y si aún no tienes listos los vuelos, el hotel y la lista de cosas que hacer, lo cierto es que ya estás tardando.

Al final te vas a ver con las prisas de última hora, y todo eso se traduce al final en un estrepitoso fracaso que te costará mucho evitar.

Muchas veces lo que más nos asusta de hacer un viaje es el cambio cultural que vamos a sufrir al ir a un lugar lejano, o tal vez si llevaremos la ropa más indicada para la temperatura del lugar, pero poco tememos de una de las cosas más chungas que hay…

Los hoteles.

Tendemos a creer que el hotel es la parte del viaje que siempre nos va a salir bien.

Cómo no, si vamos a poder dormir a pierna suelta en una cama cómoda con las sábanas recién cambiadas cada día, con el desayuno servido o en buffé, un buen baño para descansar de un buen día de turismo y un montón de extras que siempre intentamos que estén más que incluidos.

Pero como a nosotros nos encanta meterte el miedo en el cuerpo, te hemos traído una serie de hoteles infernales en los que desearías no entrar nunca. ¿Lo mejor? No te diremos cuáles son, porque hemos venido a jugar.

1Ideal para empezar la mañana.

Es posible que de buena mañana y recién levantado no notes nada raro, pero cuando te vas a lavar la cara empiezas a notar que algo no está bien…



2Eso si consigues empezar el día en la habitación.

Podría ser peor, como este hombre, que al parecer deberá dormir en el pasillo…

3«Mi hotel tiene hasta zona fitness en la habitación».

Qué fácil es exagerar las cosas en las páginas de reserva de habitaciones.

4Muy poético.

Vamos a llamarlo: la ventana de Schrödinger.

5El hotel del resplandor.

Tanta sangre era muy difícil de quitar. En realidad solo es el diseño de la alfombra de un hotel al que no te recomendaría que llevaras a niños.



6Di adiós a las bajadas de tensión por agua caliente.

Y al agua caliente, ya que estamos.

7De hecho, al agua también:

Esto es lo que te puedes encontrar si te prometen una casa rural con piscina en mitad de la sierra.

8El topecito.

Eso que ves ahí es el tope de la puerta de la habitación del hotel. Mayor encargado de joderte todos y cada uno de los dedos de tus pies de la manera más horrible y dolorosa posible.



9El protagonismo que se merece.

Por fin un hotel en el que le dan la importancia al verdadero rey de la habitación. Eso sí, el expositor higiénico queda un poco lejos del váter.

10Un cabecero de pelos.

En realidad era un cabecero de pegamento, Y CLARO, ACABÓ COMO ACABÓ. La fusión perfecta entre arte plástico y performance colaborativa.

11El hotel de al lado del hospital.

Y la mejor explicación del ciclo de la vida.

12Cuidado con los baños.

«Mi colega se quedó encerrado en el baño durante 3 horas hasta que lo encontré allí. Gracias a Diego por ayudarle a salir».



13«Si entra en estado de pánico…

Un buen golpe en la esquina, y todo arreglado».

14Una vez más.

Tan precioso como lejano.

15El bordado con más mala hostia del mundo.

Sí, está en la almohada.

16Todo en uno.

Viene muy bien para los productos de limpieza, pero no me acaba de pegar para una habitación.



¿Podrías estar en alguno de estos hoteles? ¿Cuál ha sido el hotel más desastroso que te ha tocado nunca? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 



Fuente: La guia del varón.