Actualmente el tema de la superpoblación en las ciudades más populares, frente al abandono de las zonas rurales y de pueblos y lugares más pequeños está cada vez más en boca de todos.

Es por esto que se han comenzado varios programas de repoblación en muchos de estos lugares, así como el conocido pueblo italiano que ofrecía 2000 euros a aquellas familias que se fueran a vivir allí.

Hace ya ocho años que el gobierno de Myanmar (actualmente conocida como la República de la unión de Myanmar, o Birmania) anunció públicamente que la capital sería trasladada de Yangon a Naipyidó.

Yangon, por un lado, goza de un centro urbano lleno de vida, mientras que Naipyidó es algo así como una ciudad fantasma.

Sin duda alguna, la ciudad de Naipyidó tiene el poder de despertar la curiosidad de cualquiera, y es que a pesar de ser la capital declarada de Birmania, poca gente ha oído hablar de ella, y aún menos la ha visitado.

Es, literalmente, una ciudad enorme por valor de varios millones de dólares, vacía, y en medio de la selva.

Los turistas y trabajadores no suelen tener interés en visitarla, de modo que al final la ciudad se ha quedado completamente vacía. La mayor parte de la población prefiere visitar y vivir en Yangon, y no se le culpa; obviamente, no es fácil llegar hasta allí.

En su día, se invirtió una grandísima cantidad de dinero para poder generar viviendas para millones de personas, pero apenas hay gente viviendo allí.

No hace falta mirar mucho para entender que las calles fueron diseñadas para que circulara una gran cantidad de coches y personas, pero están prácticamente vacías, y tanto espacio sólo lo hace todo mucho más evidente.

Hay teorías de todo tipo, y una de nuestras favoritas es que bajo la ciudad hay todo un sistema de túneles y canales creados para conectarse con Corea del Norte.

Un residente cuenta en una entrevista que «Esta ciudad solo está para tener cosas del gobierno; gente, edificios… No es un lugar interesante. Mucha gente no está de acuerdo con lo que se ha hecho aquí. La gente que vive aquí no es feliz, solo se queda por su trabajo, para ahorrar».

Un lugar especialmente extraño en la ciudad es el aeropuerto. Allí hay algunos trabajadores, y el lugar está completamente nuevo, pero casi vacío, desde que se le dejó de dar uso allá por el 2011.

Según algunas cifras aportadas del censo, hay cerca de un millón de habitantes, pero se cree que está amañado para hacer creer que no es un completo desperdicio de recursos.

Se suponía que la ciudad de Naipyidó sería un lugar mundialmente reconocido como centro turístico, lleno de tiendas, franquicias y restaurantes, y con una gran actividad de masas, como cualquier otra capital, pero nada de esto ocurrió.

Aun así hay algunos lugares con intención turística, los cuales obviamente no son ningún éxito, como el «Flight Cafe», una cafetería que se encuentra en el interior de un avión.

¿Qué piensas se esta ciudad? ¿Crees que se podría hacer algo para arreglar su situación? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuente: Providr