El ser humano es un ser muy curioso, y es por eso que no podemos evitar soñar con cualquier cosa que se parezca a una caja sorpresa, aunque sepamos que no habrá nada dentro, una parte de nosotros nos impulsará a abrirla.

Al final, por pura curiosidad o por simple diógenes acabamos acumulando montones de cosas que no necesitamos.

Es por eso que en este momento ha llegado al conocimiento popular una señora que necesitábamos desesperadamente, Marie Kondo, que ya ha convencido a medio internet de que revenda las mierdas que no necesita y que la otra mitad de internet se las compre por wallapop o tiendas de segunda mano.

Con este fenómeno han surgido también, obviamente, los cazadores de tesoros; extraños seres dispuestos a rebuscar en cada rincón de las tiendas de segunda mano por si encuentran oro… y vaya si lo encuentran.

1La caja inútil.

«Para el hombre que no tiene nada, ahora tiene donde guardarlo».

Sin duda algo que te hace reflexionar… ¿será esto el One piece?

2Propinas.

Simplemente demasiado perfecto como para que yo pueda añadir nada más.

3Su taza favorita.

«Esta se ha convertido en mi taza favorita para la hora del desayuno, la compré en una tienda de segunda mano, y no tengo ni idea de quiénes son los que aparecen en la foto».

4Surfeando en la red.

Yo realmente pagaría bastante por esta camiseta.

5«Los 2 dólares mejor gastados de mi vida.»

Una edición antigua de El Resplandor… Firmada y con foto. Ciertamente, pocas veces se encuentran tesoros como este.

6Más que una vieja cámara.

Quien vendió la cámara aseguraba que su abuelo la había llevado a la guerra. El comprador lo confirmará (o no) cuando revele la película que aún llevaba dentro.

71 Euro.

«Compré una vieja tetera por un euro esperando usarla como tiesto para plantas, pero al limpiarla bien me encontré con que era preciosa y de un estilo que ahora podría considerarse moderno. Es de los años 70.»

8La mejor taza del mundo.

«Oh, Dios mío, chicos; eso no fue lo que dije.»
A más de uno le hace falta una de estas…

9Ideal para llevar la comida al cole.

Nadie más se meterá contigo, lo prometo.

10El mejor rastrillo del mundo.

Todo siempre depende de cómo lo vendes.

11Genios.

«La iglesia de mi barrio ha preparado un mercadillo caritativo, y alguien de la organización se ha dedicado a poner fotos de Jeff Goldblum en cada marco que vendían.»

Gracias.

12Artesanía pura.

Un tal Pete se dedicó durante 14 años a ponerle capas de pintura a un pequeño trozo de madera, y aquí estamos, con una obra de arte en las manos.

13Una buena costumbre.

«Cada año nos hacemos un amigo invisible con ropa rara de la tienda de segunda mano para hacernos fotos ridículas, este año lo hemos hecho bien.»

14*Suspiro*

Alguien encontró esto en el mercadillo de su barrio y no le quedó otra que llevárselo…

Tú también lo habrías hecho

15Mejor que hacer las paces.

«¿No te gusta tu familia?, ¡Compra una! Fotos familiares de desconocidos a 50 centavos.»

¿Comprarías tú alguna de estas cosas? ¿Intentas vender algo que alguien pueda considerar un tesoro? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuente: Boredpanda