Una cosa son las telenovelas, y otra es la realidad. Hay quienes no pueden resistirse al drama ajeno, a hablar de ello, a comentarlo y regodearse. No se trata del efecto schadenfrëude, sino del chismorreo, y es que hay personas que tienen una inclinación natural a cotillear. Quizás eres una de esas personas y sabes de qué hablamos: cuándo conoces de primera mano a la víctima de cualquier evento reciente, saltas sobre tu agenda y, uno por uno, extiendes la palabra. No puedes dejar que algo pase sin ser noticia. Si eres ese tipo de persona, quizás te suene alguna de estas cosas.

1La vieja del visillo es tu yo futuro

Neutrex futura ha venido a nuestras oficinas para contárnoslo, te verás igual que José Mota en La Vieja del Visillo de aquí a unos años. Esto del cotilleo no es algo pasajero, dejarlo es más difícil que el tabaco, y va a quedarse un buen tiempo contigo.

2Tienes tu propia red de inteligencia.

Ya sea un grupo de vagabundos que acosa a tus víctimas esperando a que suelten prenda, o varios amigos que acuden a ti con el primer chisme que les llega, tu los consideras tu red de inteligencia… tus pajaritos, si prefieres llamarlos así.

3Varys de Juego de Tronos te da ternura.

Todas esas sorpresas que vinieron con la última temporada, y ya sabes de cuales hablamos, tú las sabías a los cuatro capítulos de empezar la serie. Si “La Araña” aun no se ha enterado de los cotilleos más jugosos de poniente y tú sí, por algo será.

4Todo el mundo acude a ti para chismorrear.

Ya sea con preguntas o con respuestas. Si quieren saber algo, ahí estás tú, y si tienen nuevas noticias, también serás tú el primero en saberlas.

5Tienes una galería de capturas de pantalla.

Lo primero que hace cualquier profesional en una escena del crimen es sacar una foto, y tú no eres menos. Inmortalizar las pruebas del delito con una captura de pantalla, archivarlo, y crear una galería son los primeros pasos para ser toda una eminencia del chisme en el siglo 21.

6No sabes guardar un secreto.

Claro que no, ¿Qué sería de ti si te llevases todos esos jugosos cotilleos a la tumba? No, nadie va a privarte del placer de predicar las nuevas a los cuatro vientos. Es tu pasión, y tú no eres una persona que desatienda los caprichos del corazón.

7La extorsión es tu arma más letal.

Si algún día quieren meterte en el calabozo, no pasarás mas de quince minutos entre rejas. Eso es porque el agente de turno la noche de los martes, Javi, se pasa los fines de semana de bar en bar, y también de flor en flor. Si se enterase su prometida sería desastroso para la boda, y además han invertido tanto dinero… Aún están decidiendo si quieren cartas de invitación rosa o pastel. No, nadie va a ponerte bajo llave, y si puedes disuadir a un agente de ello… pocas cosas hay que escapen a tu control.

8Hablas por los codos.

No sabes parar: una vez empezaste a hablarle a alguien sobre tu primera comunión, y terminaste en tu confirmación… contándole los tres años de por medio. Y eso que se trataba de ti, llega a ser sobre otra persona y te tirabas tu solo (o sola) de la lengua.

9Los móviles de los demás son tu mayor tentación.

Si hay un asiento libre en el bus al lado de alguien con el teléfono en mano, ese es tu sitio. Conoces mil maneras de disimular tu interés, a veces te pones los auriculares sin encender la música con tal de que parezca que vas a lo tuyo… pero no, sus asuntos son el centro de tu mundo en ese instante. Quieres enterarte de por qué le dijo María que iba a dar su tortuga en adopción, ¡Tiene que haber una explicación coherente!

10Periodista, tertuliano, o agente del CNI.

Si aún estás a tiempo, te recomendamos que hagas de tu pasión una carrera profesional. Cualquiera de estas opciones saciará tus ansias de información, aunque quizás el Cuerpo de Inteligencia sea demasiado confidencial para tu gusto.

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