África, una peluquera murciana de 19 años, acudía al programa en compañía de una persona muy particular: su tía. Pero es que las dos tienen prácticamente la misma edad… ¿Cómo es posible? Ella lo explica: «Mi abuelo y mi abuela tuvieron a mi madre, y luego mi abuelo por otra parte tuvo a Yaiza (su tía). Se fueron a vivir a Asturias y perdimos el contacto desde que nacimos».

Pero aquí estábamos para encontrar el amor y, en lo que se refiere a esto, África tenía claro que quería a un hombre mayor que ella y que aguantase su carácter (ya que afirmaba tener bastante).

Al otro lado de la mesa teníamos a Abraham, un camarero murciano de 26 años que, según sus propias palabras «tengo pinta de chulo, pero no soy así. Soy gracioso e intento reírme de la vida».

Abraham, al ver a las dos familiares, se quedó completamente desconcertado: «las vi ahí, las dos con el pelo rojo, pensé que a lo mejor eran bisexuales o algo y querían hacer algo raro»… ya de entrada, vemos que no es la persona más observadora del mundo.

La cosa es que, finalmente, se sentaron en la mesa y empezaron a comer y, en un principio, parecía que había mucho feeling entre ellos… hasta que salió el tema de la edad. Ella dijo que tenía 19 y el ‘flipó’: «aparentas más edad».

Pero, en un momento determinado, ella se ‘despistó’ mirando a las camareras gemelas y él le llamó la atención: «en eso se te nota que tienes 19 años»… y ahí se abrió la caja de Pandora. Él mismo lo reconoció: «¿esta es nuestra primera discusión».

La conversación siguió por este sendero y parecía que no encontraban un punto en común respecto a lo de la edad, pero ella lo tenía muy claro: «No me hagas bromas con lo de la edad, no me gusta».

Mientras que en la cita de su tía todo iba a pedir de boca, en la mesa de África la cosa estaba un poco más ‘tensa’. Pero es que lo curioso es que a él le gustaba que ella ‘se picase con facilidad’.

En lo que se refiere a ‘familias locas’, Abraham también le contó que él tenía una historia curiosa: «Mi hermana está casada con el hermano de mi tío»… y parece que por ahí coincidieron un poco más. Si es que la familia une mucho…

En un momento determinado, Abraham dejó muy claro lo que pensaba de África: «Aquí no hay nadie más guapa que tú», a lo que ella reaccionó con una carcajada claramente alagada por el comentario. «Eres más guapa cuando sonríes»… si es que él era toda una máquina de hacer ‘piropos’…

Luego se pusieron a hablar del tema de los ‘vegetarianos’ y los ‘veganos’… y ahí se liaron muchísimo o, más bien, ella lo lió a él.

La cosa es que, al final, la cosa no acabó tan mal como parecía y el amor (o lo que sea que era eso) hizo acto de presencia y ambos quisieron darse una segunda oportunidad… esa frase de «nos vamos pa’ Murcia» lo dice todo.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta cita? ¿Pensáis que la cosa les puede ir bien o que aquello tiene más agujeros que un queso gruyere? Dejádnoslo en los comentarios. 

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