¿Te has dado cuenta alguna vez de que cuando disfrutas de verdad de una película, no te importan sus fallos? En serio, no es que de pronto seas un entendido del cine, pero sí que es verdad que si estás metido en una historia no vas a estar atento a qué está  bien hecho y qué no.

Hoy vamos a ponerte el ejemplo de La Bella y la Bestia, de Disney. Ojo, que no nos referimos al guión (que tiene lo suyo, desde la propia premisa, un resumen: secuestrar no está bien, ni siquiera si en el fondo eres buena gente), sino a los errores que se encuentran en los fotogramas.

Y es que parece ser que en la película hay más cosas encantadas de las que uno cree.

1Las escaleras de Harry Potter.

Que cambian como les da la real gana.

2La puerta mágica.

Que se abre por ambos lados.

3El libro camaleónico.

Y porque no quiero ponerme a hablar de las proporciones de la pobre chiquilla en el primer fotograma…

4¿Y el fuelle de la chimenea?

Diría que se largó porque tampoco aguantaba tanta estupidez procedente de un solo personaje.

5El remangue rápido.

Bestia pasa de manga larga a corta más rápido que tú cuando vez que ya hay 20 grados. A parte de eso, parece que Lumière le va a meter fuego a DingDong…

6Todo cambia.

Vale, en este punto ya es una locura, la puerta pega un cambiazo enorme, de ser solo la mitad a una completa. La altura del hueco de la puerta y de la ventana también cambian, y «se aplastan», por así decirlo. Y por último, el banco de debajo de la ventana cambia totalmente. ¿Tan despistados eran los animadores?




7Bella ambidiestra.

Va cambiando de la mano izquierda a la derecha como quiere.

8Los pequeños detalles siguen contando.

Aunque ya hemos visto unas aberraciones enormes, no vamos a ignorar los pequeños detalles. En el prólogo hay un árbol del castillo que pierde unas cuantas ramas luego de que pasa un rayo (que no le cae encima).

9Arañazo cambia.

El cuadro del príncipe va cambiando según el plano.

10La magia que hace remiendos donde le parece.

Le ha arreglado el largo de la manga, pero no el puño.

11¿Es la misma puerta?

Las líneas de la puerta aparecen por arte de magia. Cosas de Disney, supongo.




12Chip no sabe lo que es el eje.

Y se lo va saltando sin darse cuenta. Si no sabes lo que quiere decir, hay algo que tienes que ver:

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14La palangana mágica.

La señora que está lavando ropa en la fuente no tiene una cesta con ropa al lado, pero luego aparece una sola en la que ya hay hasta otras prendas dentro.

15La puerta cambia.

Y digo yo, ¿Pues no abría para afuera también? De verdad que me rayan mucho estas cosas…

16¿Tenía su zapato en el castillo?

Cuando están asaltando el castillo de Bestia, LeFou no tiene un zapato, pero al entrar en una habitación aparece de nuevo… ¿Se lo habría dejado olvidado en una visita? Además, a su amigo barbudo le aparece un pañuelo rojo en el cuello, que no existía antes; y al de las patillas se le cambia el arma, de un machete a una maza de madera.

Y sí, también se han saltado el eje.

Aun así, estas cosas han pasado, más que como errores en la película, como curiosidades en las que fijarse la próxima vez que las veas.




Porque da igual lo que se le encuentre, nos va a seguir encantado a todos.

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Fuente: OkChicas